El nuevo misil hipersónico de Estados Unidos ya asusta a China: es absolutamente polivalente
Ursa Major, firma especializada en propulsión hipersónica, ha revelado su nuevo sistema de misiles hipersónicos denominado HAVOC el pasado 24 de febrero. El anuncio se realizó durante el Simposio de Guerra Aérea de la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales, donde se congregaron líderes de defensa para debatir sobre armamento de próxima generación. Este lanzamiento representa un cambio estratégico hacia armas hipersónicas más accesibles y capaces de producirse en grandes volúmenes.
El sistema HAVOC destaca por su enfoque dual: funciona tanto como arma de combate como blanco hipersónico para pruebas y entrenamiento. La compañía asegura que esta aproximación dual atiende necesidades operacionales urgentes mientras refuerza la base industrial estadounidense. Construido sobre el motor cohete Draper de Ursa Major, el sistema utiliza propulsores almacenables diseñados para ser seguros y tácticos, con un coste muy inferior a los sistemas de propulsión hipersónica de admisión de aire.
La fabricación aditiva y los procesos de producción modernos son pilares fundamentales en la estrategia de Ursa Major. El sistema fue concebido desde el inicio para fabricarse con rapidez y en cantidades significativas, alejándose del modelo tradicional de lotes limitados de prototipos de alta gama. Chris Spagnoletti, consejero delegado de la empresa, afirmó que «mantener el ritmo con nuestros adversarios requiere más que sistemas exquisitos. Requiere velocidad en la entrega, asequibilidad y capacidad de fabricar a escala».
Un motor que se regula en pleno vuelo hipersónico
Una característica diferencial del HAVOC es su capacidad para modular y reiniciar el motor en todas las fases del vuelo: impulsión, crucero y segmento terminal. Esta flexibilidad posibilita maniobras más avanzadas y perfiles de misión superiores a los sistemas tradicionales de impulso-planeo. Gracias al control del motor durante el vuelo, el sistema prescinde de los costosos sistemas de protección térmica asociados a cargas térmicas extremas a velocidades hipersónicas.
La eliminación de estos sistemas de protección térmica genera una reducción notable de costes y simplifica la cadena de suministro. El HAVOC posee capacidad endo- y exoatmosférica, lo que significa que opera tanto dentro de la atmósfera como fuera de ella. Su alcance se mide en cientos de kilómetros, en función de la configuración del impulsor, una tendencia que se enmarca en la expansión del misil hipersónico Barbanegra en EE.UU.
Plataformas de despliegue para todos los escenarios
La arquitectura modular del HAVOC permite su integración con diversos impulsores de motores cohete sólidos. El sistema puede ser desplegado desde cazabombarderos, bombarderos, sistemas de lanzamiento vertical a bordo de barcos y lanzadores terrestres. Esta versatilidad multiplica las opciones tácticas disponibles para los mandos militares en distintos escenarios de combate.
Según informa Interesting Engineering, Ursa Major acumula más de una década de desarrollo hipersónico y experiencia en vuelos reales. Los motores cohete Hadley ya han volado en condiciones hipersónicas, validando el desempeño de la propulsión en escenarios reales. La empresa ha colaborado con el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea en el programa Demostrador de Misil Rápido Asequible, un proyecto que guarda relación con el aumento del alcance del misil hipersónico estadounidense hasta los 3.500 kilómetros.
El giro estratégico del armamento hipersónico
El HAVOC representa un cambio de filosofía en el desarrollo de armas hipersónicas estadounidenses. Frente a sistemas anteriores que priorizaban capacidades exquisitas pero costosas, esta nueva generación equilibra rendimiento con fabricabilidad a escala. El énfasis en producción rápida y asequibilidad responde a la necesidad de mantener ventaja en una carrera armamentística global cada vez más competitiva.
La combinación de tecnología probada, procesos de fabricación avanzados y diseño orientado a la producción en masa posiciona al HAVOC como un elemento clave en el arsenal defensivo estadounidense de las próximas décadas. Este enfoque integrado promete fortalecer las capacidades operacionales mientras optimiza los recursos invertidos en defensa.