Primer avance de Vox con el PP en Extremadura: vuelven a sentarse con Guardiola
Llevaban más de un mes sin verse las caras. Y hoy, vuelven a sentarse en una misma mesa. Que por algo se empieza. Otra vez. Se trata del primer avance de la vuelta de las negociaciones entre el Partido Popular y Vox en Extremadura para formar gobierno, desbloqueadas por Génova con su intervención tras aquella llamada el pasado domingo entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Los puentes se recomponen.
Porque, recordemos, lo último que ocurrió en Mérida fue que Vox le pegó un portazo a Guardiola e incluso se dedicó a darle largas. Durante varias semanas, el equipo negociador del partido verde, directamente, se ha negado a sentarse con ella, a pesar de la mano tendida. Pues bien, el reencuentro tiene lugar este jueves, como ha adelantado el diario regional extremeño Hoy.
De un lado, la presidenta en funciones y candidata a la investidura, acompañada por su número dos en el partido, Abel Bautista, y con el respaldo de los emisarios de Génova: Miguel Tellado, secretario general, y Marta Varela, jefa de gabinete de Feijóo, que se conectarán de forma telemática porque los dos son diputados y hoy hay Pleno en el Congreso. Del otro: Óscar Fernández, cabeza de cartel extremeño, y Montse Lluis, emisaria de Kiko Méndez-Monasterio, el hombre para todo de Abascal.
De esta forma, se retoman los contactos. Aunque con pocas expectativas de alcanzar un acuerdo antes de la primera fecha prevista para la investidura: el próximo 3 de marzo (la votación, en realidad, será al día siguiente, el 4). Como viene publicando LA RAZÓN, en las filas del PP son muy conscientes de que la aspirante se topará de bruces con la negativa de Vox, que no quiere escenificar un entendimiento en plena campaña para las elecciones de Castilla y Léon.
De hecho, Abascal, a la par que avala que se retomen las negociaciones con el PP, eleva como nunca el tono contra el PP. Es la gran paradoja. Una realidad que los populares tienen asumida y a la que ponen sordina. "Lo importante es que haya un buen acuerdo, lo de menos es el cuándo", empiezan a aceptar con cierta resignación. "Nosotros vamos a hacer todo lo que está en nuestra mano por llegar al acuerdo, si no lo hay será porque Vox no quiere".
Vox se abona al misterio
En Vox se abonan al misterio y descartan anticipar ningún escenario. Aunque la lógica apunta a que votarán en contra. Este jueves, el diputado Ángel Pelayo, que fue senador autonómico, no quiso avanzar el sentido del voto de su formación en la investidura. A preguntas de los periodistas, respondió que no va a hacer "ningún comentario" porque las negociaciones "se están llevando a cabo" y la prensa tendrá "cumplida respuesta cuando corresponda".
También apuesta por la discreción el PP, donde se resisten hasta a confirmar el encuentro de hoy. Aunque se muestran optimistas los dirigentes populares con que va a haber un acuerdo más pronto que tarde, no quieren que la negociación se eche a perder. Porque, hasta hace días, veían un riesgo real de repetición electoral. Un riesgo que, visto lo visto, parece aplacado.