El Rey recuerda el respeto debido a la Constitución un día después de la publicación de los secretos del 23F
El Rey ha presidido esta mañana la entrega de despachos de la LXXVII Promoción de la Carrera Diplomática en Madrid, una ceremonia en la que ha pronunciado un discurso que ha combinado el elogio al esfuerzo, una defensa cerrada del papel de los diplomáticos y un recuerdo del respeto debido a la Constitución un día después de que el Gobierno haya publicado los papeles del 23F.
"Vuestra visión y vuestra actitud coinciden –necesariamente y por convicción− con los principios y valores de nuestro ordenamiento constitucional, al que nos debemos todos los que dedicamos nuestra vida a servir a España. Y también con ese ‘cauce’ de la convivencia y de nuestro desarrollo que es un orden internacional basado en normas comúnmente aceptadas y aplicadas", ha instado a los nuevos secretarios de embajada que se disponen a empezar su misión.
Esta frase, colocada en el corazón de su discurso, ha sonado a recordatorio institucional: en una semana marcada por el regreso del golpe del 23-F a primer plano, la Corona vuelve a fijar el marco: Constitución, normas y coherencia institucional.
Felipe VI ha construido su discurso como una defensa cerrada de la diplomacia en un momento en el que se impone la política de la polarización y el espectáculo. "Sois el contrapunto al tiempo en que vivimos", ha asegurado a los nuevos diplomáticos, a los que ha recordado cómo anteponen "argumentos, el diálogo y la persuasión a la imposición y la fuerza", con principios que coinciden con los valores del ordenamiento constitucional y con un orden internacional basado en normas comúnmente aceptadas y aplicadas.
Porque defender las normas y el diálogo, ha dicho Felipe VI, no es negar que las relaciones entre estados soberanos sean esencialmente relaciones de poder, "sino apostar por encauzarlas y por ordenarlas hacia el bien común: la paz, la estabilidad y el progreso social y económico". Les ha pedido también que estén atentos a los sectores más vulnerables de la población y ser implacables con el abuso y con la injusticia, así como que el respeto a la dignidad de la persona sea siempre su guía.