Una española que vive en Nueva Zelanda, contundente sobre la situación de los jóvenes: "Siento que hay gente estancada"
No volverá a España hasta 2028. Así lo ha decidido una joven española que ha optado por salirse del guion establecido y probar suerte lejos de casa. Su destino actual es Nueva Zelanda, donde reside con una visa 'work and holiday', fórmula que le permite trabajar y viajar al mismo tiempo. No se trata de una escapada puntual, sino de un cambio vital sostenido en el tiempo. "Después de este país vendrán otros", ha adelantado.
Su decisión no nace de la improvisación, sino de una sensación compartida por muchos jóvenes: la de estar estancados. Durante años sintió que avanzaba por una senda predefinida basada en "estudiar una carrera, encadenar prácticas, sumar másteres y aspirar a un empleo mal remunerado" sin tener claro si ese camino respondía realmente a sus aspiraciones.
Habla sin rodeos de quienes "sienten que están estancados en España", de quienes "no están felices" o "querrían darle un giro a su vida y no saben cómo". "Yo también he estado ahí", viene a reconocer, consciente de que el miedo pesa y de que no todo el mundo se atreve a romper con lo esperado. "Hay otras vías, hay otras formas de ver la vida", insiste, convencida de que el margen de maniobra es mayor del que parece.
"Yo cada día que paso aquí me sorprendo con algo"
Su mensaje se centra especialmente en quienes alguna vez se plantearon marcharse y no lo hicieron por miedo. "Si en algún momento te has planteado viajar o ir a algún sitio y no lo haces por miedo, creo que mi contenido te puede ayudar mucho", asegura. No promete fórmulas mágicas, pero sí acompañamiento y ejemplo. "Me encantaría poder inspirarte a hacerlo", afirma, subrayando que el cambio empieza por atreverse.
Desde su experiencia, habla con entusiasmo del país que la acoge. Lo define como "espectacular" e "impresionante", y destaca que no ha visto "tanto contenido en redes sociales comparado, por ejemplo, con Australia". Cada día allí, explica, le depara algo inesperado: "Yo cada día que paso aquí me sorprendo con algo".
Esta elección no es casual. Busca lugares que le permitan trabajar, sostenerse y, al mismo tiempo, descubrir realidades nuevas. "Estamos en la década de los 20", reflexiona, como si esa etapa vital fuese el momento idóneo para arriesgar. En su relato hay una reivindicación clara del movimiento frente a la inercia y del aprendizaje fuera de los márgenes habituales.