El desembarco papal, «un reto logístico» en marcha
En estos días se suceden los encuentros entre representantes eclesiales y responsables de los poderes públicos para ir coordinando el viaje del Papa a España. Este jueves ha sido el turno del nuncio de Su Santidad, Piero Pioppo, quien se ha reunido con la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Según expuso después el equipo del Ministerio tras la sesión de trabajo, la presencia de León XIV en nuestro país supondrá un desafío de primer orden. «Sacará a miles de personas a la calle y supondrá un reto logístico, de movilidad y de seguridad y, seguro, nuestro país estará a la altura», remarcaron desde el departamento que capitanea Robles a través de un mensaje en redes sociales.
En paralelo, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Francisco César García Magán, apuntó que los actos protocolarios con autoridades y poderes del Estado que protagonizará León XIV servirán «para intensificar» las relaciones de la Santa Sede con el Estado español y, «por ende, repercutirá en el bien común de toda la sociedad».
La primera teniente de alcalde y portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Inma Sanz, también ha adelantado que se trabaja mano a mano con el Arzobispado de la capital y con la Santa Sede para garantizar la movilidad, la seguridad y la logística necesaria durante la visita. En declaraciones a la prensa tras la Junta de Gobierno, Sanz puso en valor el «enorme entusiasmo» con el que los madrileños recibirán la visita, subrayando que será un evento positivo no solo para los católicos, sino para toda la ciudad. «Madrid se va a volcar con esta visita del Papa», enfatizó, resaltando la importancia del acontecimiento a nivel local y nacional.
Desde Barcelona también se van dando pasos. La comisión eclesial organizadora, capitaneada por el obispo auxiliar de Barcelona, David Abadías como presidente de la comisión y el jesuita Enric Puig, como coordinaron, expuso que el acto central del 10 de junio en la basílica de la Sagrada Familia con motivo del centenario de la muerte de Antonio Gaudí incluiría, con el visto bueno del Vaticano, una ofrenda en la tumba del arquitecto, la bendición de la torre de Jesucristo y una misa.
«Probablemente el Papa no habría venido si no coincidiera con el centenario de la muerte de Gaudí y con la importancia del templo de la Sagrada Familia para Barcelona y para Cataluña. El recuerdo de Gaudí está en el trasfondo también de esta visita», explicó Puig.
En el caso de Canarias, también se van desvelando algunos detalles del borrador del programa. Se prevé que el 11 de junio en Gran Canaria el Papa visite Arguineguín, que se ha convertido en estos años en uno de los escenarios más reconocibles de la llegada masiva de migrantes. Además, presidiría una misa multitudinaria en el Estadio de Gran Canaria.
El 12 de junio León XIV se desplazaría hasta Tenerife, donde recorrería la localidad de La Laguna, visitaría la Catedral y finalizaría su viaje a España con una misa en el Puerto de Tenerife.