Justicia de Francia investiga a Mohamed Al Fayed, padre del que era novio de Lady Di, por presunta red de abusos durante 37 años
La justicia francesa investiga actualmente una presunta red de trata y abusos sexuales vinculada al difunto magnate Mohamed Al-Fayed, exdueño del hotel Ritz y Harrods y padre del que era novio de Lady Di, y su hermano Salah. El proceso fiscal, que abarca hechos ocurridos entre 1977 y 2014, busca determinar si existió ese sistema organizado. Ante la Fiscalía de París, diversas sobrevivientes presentaron testimonios sobre delitos graves.
Tras el fallecimiento del empresario egipcio en 2023, surgieron más de 150 reclamos por agresiones cometidas bajo un esquema de aislamiento a víctimas vulnerables. Representantes legales comparan estos patrones de conducta con las estructuras del caso Jeffrey Epstein debido a su alto nivel de sistematización.
154 denuncias contra los Al-Fayed
Mujeres con vínculos laborales previos relatan experiencias de vulnerabilidad bajo el dominio del empresario. El interés persistente del egipcio hacia empleadas jóvenes estableció una dinámica de poder asimétrica que comprometió la seguridad emocional de las víctimas. Este entorno carecía de redes de apoyo, lo cual impidió renuncias o denuncias ante el temor a represalias personales y profesionales.
La elevada posición social del magnate operó como una barrera contra la justicia durante décadas. El impacto psicológico derivado del miedo y la dependencia económica silenciaron a las sobrevivientes de manera prolongada. Una de las personas que habló con la BBC subrayó la ausencia de voluntad en los encuentros: “No di mi consentimiento”.
Diversas investigaciones exponen que el control sobre el personal femenino incluía normas sociales implícitas dentro de sus espacios de trabajo. Estas reglas no escritas fomentaron un aislamiento sistémico entre las afectadas, lo cual consolidó el silencio institucional.
Murió sin enfrentar a la justicia
Al-Fayed alcanzó fama mundial como dueño de Harrods y el Ritz de París, además del vínculo familiar con la princesa Diana. No obstante, desde 1995 existen registros periodísticos sobre su comportamiento inapropiado hacia trabajadoras de sus compañías. Aquellos señalamientos iniciales de acoso sexual nunca escalaron a procesos legales formales durante esa década, pese a la gravedad de los testimonios documentados.
La presión mediática aumentó recientemente tras un reportaje de la BBC que reveló testimonios de abusos. Ante tales evidencias, la Policía Metropolitana de Londres inició una revisión de denuncias históricas para incentivar a otras víctimas a testificar. Los investigadores buscan determinar si existió una red de encubridores que facilitó estos delitos dentro del entorno corporativo del magnate egipcio.
Aunque el empresario falleció sin pasar por juicios, las autoridades británicas y francesas mantienen vigentes sus pesquisas sobre posibles fallas institucionales. Actualmente, los esfuerzos se centran en reconstruir un entramado de explotación transfronterizo bajo la sospecha de que hubo omisiones deliberadas. Respecto a la magnitud de los hechos, las investigaciones actuales subrayan la necesidad de "revisar denuncias históricas y alentar a posibles afectados a presentarse".