El Atlético, después de perder en Barcelona: «La derrota que más he celebrado»
Los números dicen que el Barcelona tuvo el balón un 70 por ciento del tiempo. Las sensaciones, que a Marc Bernal le faltó convencer al Atlético de que la remontada era posible. El mediocentro azulgrana se transformó en «9», en un futbolista capaz de rematar en el área pequeña un pase de Lamine Yamal desde la línea de fondo o un centro de Cancelo desde el costado. Un futbolista nacido para armar el juego desde el centro del campo transformado en un rematador.
Dicen que para completar las remontadas es importante primero convencer a los tuyos y después a los contrarios. A Bernal no le costó mucho convencer a los suyos después del primer gol y a punto estuvo de convencer también al Atlético, aunque supo resistir bien para llegar a una final de Copa trece años después.
La última vez que la jugó, y la ganó, fue en 2013, en el primer curso completo de Simeone como entrenador del Atlético y contra el Real Madrid de Mourinho.
Trece años sin Copa y cinco años sin un título lleva el Atlético de Madrid. Algo que intentará revertir en Sevilla el próximo 18 de abril. Son datos que tienen todos los jugadores del equipo rojiblanco en la cabeza. «Lo sabía», reconocía Musso después del partido. «Es un sueño que tenemos, salir campeones de la Copa. Quizá no hicimos el mejor partido como en la ida, pero son partidos de 180 minutos y en los últimos quince o veinte minutos se demostró que el equipo está, porque estaba todo a favor de ellos, con la gente, con la cancha, tenían quince o veinte minutos para hacer sólo un gol y el equipo aguantó, sufrió cuando había que sufrir», añade el portero argentino.
El 2-0 que llegó de penalti al borde del descanso pudo haber cambiado la eliminatoria. «Nosotros no miramos el marcador ni el tiempo. Intentábamos cada jugada defenderla de la mejor manera. Tuvimos la mala suerte de hacer un penal al final de la primera parte y eso cambió la inercia del partido, porque no es lo mismo marcharse 1-0 que dos, pero creo que controlamos bastante bien defendimos porque íbamos ganando 4-0 y no está mal», reconocía Musso, el portero de Simeone para la Copa.
«Llegamos jodidos [al descanso] sobre todo por encajar el gol en el descuento porque ves que se recortan las distancias. Nos ha matado ese segundo gol Si te vas con 1-0 la cosa es diferente, pro hemos conseguido aguantar», asumía Marcos Llorente. Aguantar hasta conseguir una derrota que no lo es tanto. «La derrota que más he celebrado en mi vida», reconoce Koke.