Volkswagen llena su gigafactoría de Sagunto antes de arrancar
El proyecto de gigafactoría que Volkswagen desarrolla a través de su filial PowerCo en Sagunto se ha convertido en una pieza central de la estrategia eléctrica del grupo alemán. La instalación valenciana se suma a la planta de Salzgitter, en Alemania, dentro del plan industrial con el que el fabricante pretende producir sus propias baterías en Europa y reducir la dependencia de proveedores asiáticos.
El calendario de producción sitúa el arranque de la planta española a mediados de la década, con una capacidad inicial de 20 GWh anuales. Pero incluso antes de alcanzar ese punto, la compañía ya ha comprometido prácticamente toda la producción de esa primera fase para alimentar una nueva generación de coches eléctricos compactos que se fabricarán en España.
Las baterías de Sagunto ya tienen destino: los eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen
Las primeras celdas que salgan de la gigafactoría valenciana estarán destinadas a cuatro modelos clave dentro de la ofensiva eléctrica del grupo: Volkswagen ID.Polo, Cupra Raval, Skoda Epiq y Volkswagen ID. Cross.
Se trata de la nueva generación de coches eléctricos compactos del consorcio alemán, diseñados para el mercado europeo y basados en la plataforma eléctrica de acceso del grupo. Su objetivo es competir en el segmento de los utilitarios electrificados con precios mucho más contenidos que los actuales.
Producción repartida entre Cataluña y Navarra
El reparto industrial ya está definido. Dos de estos modelos se fabricarán en la planta de Seat en Martorell (Barcelona): el Volkswagen ID.Polo y el Cupra Raval, un utilitario eléctrico que aspira a convertirse en el superventas de la marca española.
Los otros dos modelos (el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, la variante SUV del futuro ID.Polo) saldrán de la factoría de Volkswagen en Landaben (Navarra), que también está experimentando una profunda transformación para adaptarse a la electrificación.
Esta reorganización industrial forma parte del llamado proyecto “Electric Urban Car Family”, una iniciativa con la que el grupo pretende lanzar varios coches eléctricos urbanos con un precio objetivo en torno a los 25.000 euros.
Volkswagen apuesta por fabricar sus propias baterías
La decisión de Volkswagen de producir baterías en Europa responde a una realidad industrial cada vez más evidente: la dependencia del continente de proveedores asiáticos, especialmente chinos, en uno de los componentes más estratégicos del coche eléctrico.
Según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), más del 70 % de las celdas de baterías utilizadas en Europa procede actualmente de Asia. La estrategia del grupo alemán busca cambiar ese equilibrio.
Las gigafactorías de Salzgitter y Sagunto producirán las llamadas “celdas unificadas”, una nueva generación de baterías desarrollada por Volkswagen que pretende reducir costes y simplificar la producción.
En palabras de Thomas Schmall, responsable de tecnología del Grupo Volkswagen y presidente del consejo de administración de PowerCo, durante la presentación del proyecto en 2023: “La celda unificada permitirá reducir significativamente el coste de las baterías y acelerar la electrificación en Europa”.
Un paso clave para el coche eléctrico barato
La estrategia industrial no termina en España. Las baterías fabricadas en Sagunto también abastecerán otro proyecto especialmente importante para Volkswagen: su futuro coche eléctrico de acceso.
El modelo se denominará Volkswagen ID.1 y tendrá un precio estimado cercano a los 20.000 euros. Su producción se realizará en la planta portuguesa de Palmela, cerca de Setúbal.
De esta forma, las baterías fabricadas en la Comunidad Valenciana viajarán a Portugal para alimentar el modelo eléctrico más asequible del fabricante alemán.
Este planteamiento responde a una lógica industrial clara: controlar el suministro de baterías permite reducir costes logísticos, evitar aranceles y ajustar el precio final del vehículo.
Europa todavía no produce suficientes baterías
La importancia de proyectos como el de Sagunto se entiende mejor si se observa el contexto del mercado europeo. A pesar del rápido crecimiento del coche eléctrico, la capacidad de producción de baterías en Europa todavía no cubre la demanda prevista.
Durante el VI Foro de ANFAC, Josep María Recasens (presidente de la asociación y directivo del Renault Group) advirtió que “Europa aún no tiene capacidad suficiente para suministrar todas las baterías necesarias para el volumen de vehículos eléctricos que se están vendiendo”.
En ese escenario, la planta valenciana adquiere una relevancia estratégica no solo para Volkswagen, sino para el conjunto del ecosistema automovilístico español.
Si las previsiones del grupo se cumplen, la capacidad de producción de Sagunto podría duplicarse en pocos años. El plan inicial contempla 20 GWh anuales, con la posibilidad de ampliarlos hasta 40 GWh en una segunda fase.
A más largo plazo, tanto la planta española como la alemana podrían alcanzar incluso los 60 GWh de producción anual combinada.
Ese volumen permitiría abastecer no solo a los modelos eléctricos del Grupo Volkswagen, sino incluso a otros fabricantes que operan en Europa.
Baterías para 450 kilómetros de autonomía
Las celdas desarrolladas por PowerCo están diseñadas para ofrecer autonomías de hasta 450 kilómetros en vehículos compactos, dependiendo de la configuración de batería y motorización.
Además, el fabricante asegura que permitirán reducir significativamente los tiempos de recarga, con cargas rápidas capaces de recuperar gran parte de la batería en menos de 25 minutos.
Mientras las obras continúan en Sagunto y las grúas siguen dibujando el horizonte industrial valenciano, Volkswagen ya tiene claro que esas baterías no se quedarán esperando en el almacén.
Porque cuando la primera celda salga de la línea de producción, ya habrá varios coches eléctricos aguardando para montarla.