Las roturas de vías de alta velocidad se duplican en diez años y los ingenieros piden suspender las circulaciones para hacer arreglos por seguridad
Un mes y medio después del accidente de Amaduz en el que perdieron la vida 46 personas, tanto la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) como la Guardia Civil centran sus pesquisas en determinar si la rotura de una soldadura rompió un carril y provocó el descarrilamiento del tren de Iryo siniestrado o los hechos sucedieron a la inversa.
La fracturación de las vías es, según ha sostenido el ministro de Transportes, Óscar Puente, más frecuente de lo que parece, aunque habitualmente se salda sin víctimas. Lo preocupante es que, en el caso de España, este tipo de incidentes se han disparado en los últimos años. Según asegura Jaime Domínguez Abascal, presidente de la Real Academia de Ingeniería y especialista en fatiga de materiales, en 2024 se registraron 24 roturas de raíles de alta velocidad en España, frente a las 12 contabilizadas en 2014, lo que evidencia “un incremento significativo”.
Abascal desveló el dato en una jornada organizada por la Real Academia de Ciencias de España (RAC), en la que ingenieros y académicos aseguraron que suspender temporalmente el servicio alta velocidad para llevar a cabo la revisión y, en su caso, renovación total de las vías, así como no detraer del presupuesto necesario para mantenimiento partidas económicas para “inversiones en estaciones suntuosas e innecesarias”, son medidas del todo necesarias e imprescindibles para evitar riesgos de nuevos accidentes ferroviarios, como el registrado recientemente en Adamuz.
Detener el tráfico
En las jornadas, el académico de la RAC e ingeniero Enrique Castillo defendió la conveniencia de interrumpir temporalmente el tráfico de alta velocidad para acometer la renovación integral de las vías: "No hacerlo es agravar la agonía y correr grandes riesgos", advirtió.
Castillo, catedrático de la Universidad de Cantabria y Premio Nacional de Estadística 2022, aseguró que las recientes reducciones de velocidad aplicadas en distintos tramos de la red española constituyen "un reconocimiento implícito de la urgencia de la renovación".
Durante su intervención, en la que repasó algunos de los siniestros ferroviarios más relevantes de las últimas décadas, como el accidente de Alemania en 1998, el de Angrois en 2013 o el de Ademuz, el experto insistió en que el mantenimiento es un pilar esencial del sistema ferroviario. “El mantenimiento requiere un presupuesto adecuado que no debe recortarse por inversiones en estaciones suntuosas e innecesarias”, afirmó.
Abascal se mostró a este respecto partidario de una actualización sistemática de estándares y procedimientos para reforzar la seguridad.