La guerra en Oriente Medio pone en vilo a la economía mundial
La conflagración desatada en Oriente Medio ha colocado a uno de los corredores más estratégicos del comercio global en el epicentro de una crisis sin precedentes. Por el Estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo, además de volúmenes críticos de gas natural licuado. El tránsito marítimo por esta ruta comercial estratégica se ha detenido casi por completo.
Horst Grebe, economista y académico boliviano, diagnostica el conflicto con precisión. «El objetivo declarado es eliminar la posibilidad de que Irán adquiera una capacidad nuclear, pero el objetivo más remoto es cortarle el suministro de petróleo a China. Ya lo habían hecho en Venezuela, y la suma es un perjuicio para China», explicó.
Para Grebe, lo que diferencia esta crisis es la naturaleza del actor hegemónico. «En esta guerra se están adquiriendo cada vez más características militares y no solamente una competencia comercial como se había anunciado desde el comienzo», asevera. Agrega una advertencia sobre los responsables políticos. «El ingrediente en este momento complicado es el carácter con el cual se coloca (el presidente estadounidense Donald) Trump. Él decide que puede ir a la guerra porque tiene la fuerza militar correspondiente y por lo tanto procede».
El economista y académico observa que el conflicto militar en marcha no se enmarca en las reglas pactadas bajo el derecho internacional.
Comercio global
El impacto inmediato en los precios es vertiginoso. Los contratos de futuros del Brent subieron un 9% hasta alrededor de $us 79 el barril. Por su parte, el WTI aumentó un 8% hasta $us 73 el barril. El precio del gas natural holandés, el referente europeo, subió casi un 48% en las operaciones del lunes pasado. Ocurrió después de que la empresa estatal de energía de Catar detuviera la producción de gas natural licuado (GNL) tras un ataque iraní.
Las rutas marítimas alternativas amplían los tiempos de entrega. Rodear África puede añadir entre diez y catorce días a ciertos trayectos intercontinentales, dependiendo del puerto de origen y destino. Alrededor del 33% de los fertilizantes mundiales, incluidos el azufre y la amoníaco, transitan por el estrecho de Ormuz Yahoo!, amenazando la producción agrícola global.
Duración incierta
La incógnita que preocupa a los mercados es por cuánto tiempo puede prolongarse la guerra. «No creo que esto vaya a parar muy rápido. Va a depender de cuánta capacidad de retaliación tiene Irán acumulada y si puede resistir al bombardeo sistemático al que está sometida», sostiene Grebe.
El analista advierte sobre la naturaleza acumulativa de la crisis. «Para la situación económica inmediata, lo que vamos a tener es un alza de los precios del petróleo y del gas. Está cerrado el Estrecho de Ormuz, que tiene una importancia muy grande para el transporte de petróleo desde los países del Golfo hacia sus destinos económicos. Ya lo vamos a notar en las próximas semanas, probablemente antes incluso, que el precio del petróleo empiece a subir. No sabemos hasta cuánto y también esto va a repercutir en la posibilidad de una crisis internacional como la que ya habíamos tenido en épocas anteriores, donde se combinan problemas de comercio internacional, recesiones y demás catástrofes».
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