Perú se da el lujo de paralizar su propio petróleo: plataformas de Petroperú dejaron de producir casi 300.000 barriles de crudo
El cierre de nueve instalaciones en el lote Z-69, frente a la costa de Talara (Piura), impidió que el Perú produzca cerca de 300.000 barriles de petróleo entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025. La paralización ocurre en un momento crítico, cuando el país enfrenta una crisis energética, una alta dependencia de combustibles importados y precios internacionales del crudo en torno a los US$92 por barril.
Durante ese periodo las plataformas marinas vinculadas a Petroperú permanecieron paralizadas, lo que redujo la producción nacional de crudo.
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En total se dejaron de producir 297.606 barriles de petróleo debido al cierre de las nueve plataformas del lote Z-69, estima el Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú (STAPP). Esta situación no solo afectó la oferta interna de hidrocarburos, sino que también generó pérdidas económicas vinculadas a la actividad petrolera.
Según los cálculos, el valor de la producción que no se realizó asciende a US$22,1 millones. A ello se suman alrededor de US$3,5 millones en regalías que el Estado habría dejado de percibir y cerca de US$300.000 en aportes al Fondo Social destinados a las zonas de influencia de las operaciones.
El secretario general del STAPP, José Luis Saavedra, cuestionó las decisiones del organismo supervisor Osinergmin, al considerar que el cierre de las plataformas afectó la producción nacional de hidrocarburos.
“Fue un hecho arbitrario que hasta la fecha no ha sido resarcido. Está bien que los entes fiscalizadores hagan su trabajo, pero deben contar con los conocimientos técnicos mínimos sobre el mantenimiento que requiere una plataforma petrolera”, afirmó.
El dirigente también sostuvo que no se puede exigir a Petroperú, que mantiene un contrato temporal en la operación, realizar trabajos de mantenimiento que, según indicó, no fueron exigidos anteriormente a la empresa Savia Perú, que operaba previamente el lote.
Una producción marginal
Pese a este escenario, Petroperú mantiene participación en algunos lotes del noroeste del país. De acuerdo con los estados financieros de la empresa estatal al cierre del cuarto trimestre de 2025, el lote Z-69 registró una producción promedio de 3.100 barriles diarios de petróleo y 8,7 millones de pies cúbicos diarios de gas natural asociado.
En tanto, el lote X produjo en promedio 3.300 barriles diarios de petróleo y 4,8 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. En este campo, Petroperú participa con 40% como socio no operador, en asociación con la empresa OIG Perú.
Sin embargo, la actividad de exploración y producción continúa siendo marginal dentro del negocio de la compañía. Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el segmento upstream (exploración y producción) representó apenas el 0,7% de los ingresos totales de Petroperú, mientras que el 98,6% provino de refinación y comercialización de combustibles.
Lotes detenidos y procesos trabados frenan la producción petrolera
A la paralización parcial del Z-69 se suman otros proyectos petroleros que enfrentan retrasos o falta de definiciones contractuales.
El lote 64 se encuentra a la espera de una negociación directa para incorporar un socio estratégico, luego de que el proceso previo quedara desierto. En el lote 192, uno de los principales campos petroleros del país, el proceso para seleccionar un operador se ha visto entrampado tras el rechazo de la calificación de una empresa interesada.
Además, los lotes I y VI dejaron de operar en octubre de 2025 tras el vencimiento de sus contratos de licencia.
Esta situación también impacta en la infraestructura petrolera del país. Según el STAPP, el Oleoducto Norperuano no registró bombeo de crudo durante el cuarto trimestre de 2025, debido a la falta de producción proveniente de los lotes amazónicos.
Mayor dependencia de importaciones
La menor producción interna se visualiza en el abastecimiento del país. Durante el cuarto trimestre de 2025, solo el 23% del crudo adquirido por Petroperú fue de origen nacional, mientras que el resto provino del mercado internacional.
La dependencia externa es aún mayor en combustibles refinados. En ese mismo periodo, el 78% de las compras correspondió a productos importados.
Este escenario contrasta con la capacidad instalada de la Nueva Refinería Talara, que puede procesar 122.500 barriles diarios, pero que durante el cuarto trimestre de 2025 procesó alrededor de 70.000 barriles diarios de crudo, por debajo de su potencial.
Tanto las plataformas cerradas, lotes detenidos y procesos contractuales pendientes ha reactivado el debate sobre la política energética del país y la necesidad de impulsar decisiones que permitan incrementar la producción local.
En un contexto de alta volatilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos, reactivar operaciones en campos petroleros existentes podría contribuir a reducir la dependencia de combustibles importados, sostiene el STAPP.