Las noticias se acumulan para Kiko Matamoros . Y no son precisamente buenas. Mientras el colaborador aguarda el comienzo de su juicio por presunta ocultación de patrimonio a Hacienda, proceso que comienza mañana miércoles, ahora la polémica figura de televisión acaba de conocer que tanto él como Mediaset han sido condenados por el tratamiento que dieron a la ventrílocua Mari Carmen a su muerte en 'Sálvame'. La cadena ha sido condenada por vulnerar el derecho al honor de la artista Mari Carmen, fallecida el 15 de junio de 2023 a la edad de 80 años en Puerto de la Cruz, por el tratamiento que se hizo de su muerte en el espacio 'Sálvame', un caso que también también ha salpicado directamente al propio Kiko Matamoros, colaborador activo del programa en aquel entonces. La sentencia ha sido dictada por un juzgado de Pozuelo de Alarcón y ha concluido que el programa emitido en junio de 2023, apenas unas horas después de la muerte de la ventrílocua, sobrepasó «claramente» los límites de la libertad de expresión y tras aplicar un enfoque que el juez ha considerado como «inapropiado». La sentencia ha sido demoledora y el magistrado no se ha ahorrado nada en su escrito al señalar que el tratamiento que se le dio a Mari Carmen fue «especialmente ofensivo» y «absolutamente innecesario», criticando todo el guion desarrollado durante la emisión y las opiniones vertidas en el programa con recursos propios de una recreación televisiva que resultaron vejatorios para la memoria de la popular artista. La sentencia ha expuesto que Mediaset deberá abonar 20.000 euros por los daños morales causados y también condena a Kiko Matamoros a pagar 5.000 euros de sanción. Además, la resolución obliga a la cadena a dar lectura pública a la sentencia, como suele ocurrir en estos casos. 'Sálvame' murió el 16 de junio de 2023, apenas un día después del fallecimiento de la ventrílocua. Y el tratamiento que dieron al fallecimiento contribuyó a hacer de la despedida un buen resumen de toda la trayectoria de un programa que duró 14 años en antena y que cosechó increíbles picos de popularidad, si bien los últimos años asistió a una decadencia imparable alimentado por el hastío de la audiencia después de tanto tiempo repitiendo la fórmula. La resolución judicial ha recordado cómo a la muerte de Mari Carmen se introdujeron elementos propios de narrativas policiales, como efectos sonoros de sirenas o recreaciones visuales que sugerían un contexto criminal nada sutil. También se mostró un dibujo similar a los croquis utilizados en investigaciones de homicidios, algo que el juez ha considerado impropio al tratarse de una muerte natural. La sentencia también ha reprochado los excesos de los tertulianos y en particular ha apuntado a Kiko Matamoros y su frase: «Me la hubiera llevado por delante». El tribunal la ha calificado como un insulto evidente hacia la fallecida. Asimismo, la sentencia critica que se repitiera a lo largo del programa la expresión de dudoso gusto «¡hasta luego, Mari Carmen!», interpretándola como una despedida despectiva en un contexto especialmente sensible, como era el adiós a la vida de la ventrílocua. La demanda fue presentada por el hijo de la artista, Miguel Almanzor Martínez-Villaseñor, quien denunció que el programa trató la muerte de su madre con tono de burla y dejó en el aire graves insinuaciones sobre presuntas circunstancias extrañas en torno al fallecimiento, que fue de un infarto. Inicialmente, el hijo de Mari Carmen reclamaba 40.000 euros a Mediaset y la productora, además de indemnizaciones para varios colaboradores, si bien esa multa se ha reducido a la mitad y entre los colaboradores solo Kiko Matamoros tendrá que pagar.