La planta que florece, da olor y mantiene alejados a los mosquitos de tu jardín toda la primavera y verano
La preparación de muchas terrazas y jardines para la primavera está a la vuelta de la esquina. Mucha gente aprovecha para engalanar los balcones, dar un color diferente a las casas y convertirlos en un oasis del calor en verano. La primavera nos regala más y más minutos de luz al día y la naturaleza despierta del letargo del invierno.
Las plantas que se usan para las terrazas decoran, pero tienen otras funciones interesantes que son de utilidad para el día a día de una casa, como por ejemplo, aderezar las carnes o repeler insectos. Entre todas las opciones hay una planta que sirve para estas dos y es por una razón muy clara: el tomillo mantiene alejados a los mosquitos.
¿Qué tiene de especial esta planta para repeler los mosquitos?
El tomillo rastrero es una planta perenne con un crecimiento a ras de suelo que crea una especie de "alfombra vegetal". Sus flores, de tonos rojizos y púrpura, aportan un gran atractivo visual, mientras que sus hojas desprenden un aroma intenso y agradable.
Pero realmente lo que ha impulsado su plantación en casas y jardines es su capacidad para actuar como repelente natural de mosquitos. Esto se debe a compuestos como el timol y el carvacrol, presentes en sus hojas que ayudan a mantener alejados a estos insectos.
La planta se presenta como una opción a aquellas personas que buscan alternativas más naturales frente a los repelentes químicos. Además, desprende un olor agradable que nos llega por la nariz pero también por el gusto si lo usamos para cocinar estofados o carnes.
Ideal para primavera: cuándo y dónde plantarlo
El final del invierno y el inicio de la primavera son el momento perfecto para plantar tomillo rastrero. Durante esta época, la planta puede desarrollarse con mayor facilidad y prepararse para florecer en los meses más cálidos, justo esta temporada.
Para que crezca fuerte y sano, conviene tener en cuenta algunos aspectos clave:
- Necesita al menos seis horas de sol directo al día.
- Prefiere suelos bien drenados.
- Se adapta bien a jardines, macetas y balcones.
- Su versatilidad permite integrarlo fácilmente en distintos espacios, desde pequeños rincones urbanos hasta jardines más amplios.
Cuidados y cultivo
1. El clima ideal para cultivar tomillo es el mediterráneo. Soporta tanto heladas como fuertes sequías.
2. El tomillo necesita estar provisto de materia orgánica en el sustrato. El primer abono es el más importante, añadir fertilizante rico en potasio, fósforo o nitrógeno prepara el suelo para la plantación.
3. Para prevenir las plagas y enfermedades, una buena técnica es evitar los ambientes húmedos ya que son propicios para desarrollar hongos o infecciones.
Una planta resistente y de bajo mantenimiento
Una de las mayores ventajas del tomillo rastrero es que requiere muy pocos cuidados. A diferencia del césped tradicional, apenas necesita riego y no requiere podas constantes. Además, es una planta resistente que se adapta bien a diferentes condiciones, lo que la convierte en una opción perfecta para quienes buscan una solución sencilla y duradera.
En definitiva, el tomillo rastrero no sólo embellece el entorno, disuade a los mosquitos de acercarse y presenta propiedades culinarias que hacen del él una planta versátil a más no poder. Ponerlo en las terrazas o jardines supone una oportunidad sostenible y, no sólo eso, en huertos atrae a abejas lo que ayuda a polinizar las flores que más adelante se convertirán en deliciosas frutas, verduras y legumbres.