Israel anuncia la muerte del ministro de Inteligencia de Irán, Ismail Khatib, mientras Teherán promete venganza
Este miércoles 18 de marzo, el gobierno de Israel aseguró haber abatido al ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Jatib, en un nuevo episodio de la creciente confrontación militar en Medio Oriente. El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien afirmó que el ataque se produjo durante la noche en el marco de operaciones dirigidas contra altos cargos del régimen islámico.
Según el funcionario, la eliminación de Jatib se suma a la muerte del jefe de seguridad interna iraní, Alí Larijani, confirmada un día antes por autoridades de Teherán. Katz advirtió que la intensidad “está subiendo un nivel” y sostuvo que tanto él como el primer ministro Benjamin Netanyahu autorizaron al Ejército a atacar a cualquier alto funcionario iraní sin necesidad de nuevas aprobaciones. “Seguiremos cazándolos a todos”, dijo, anticipando “sorpresas significativas” en el desarrollo del conflicto.
Irán promete venganza
Las autoridades de Teherán anunciaron el funeral de Alí Larijani, considerado un pilar del aparato estatal, mientras el régimen prometió una respuesta contundente a su asesinato. En paralelo, Irán lanzó misiles que dejaron al menos dos muertos en las cercanías de Tel Aviv, según la agencia AFP.
El jefe del ejército iraní, Amir Hatami, declaró que la represalia será “decisiva”, mientras el país mantiene ataques contra intereses estadounidenses y un bloqueo estratégico en el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito global de petróleo. En respuesta, fuerzas americanas bombardearon instalaciones militares persas para intentar reabrir esta ruta, en medio de críticas del presidente Donald Trump a sus aliados de la OTAN por no involucrarse directamente en los ataques.
Bombardeos israelíes
Los ataques israelíes se extendieron a Beirut, donde al menos 12 personas murieron y 41 resultaron heridas tras bombardeos en zonas urbanas, según el ministerio de Salud libanés. Entre las víctimas figura Mohammad Sherri, vinculado al canal Al Manar TV, asociado al grupo Hezbolá.
Las ofensivas impactaron varios barrios de la capital, dejando edificios reducidos a escombros y obligando a cientos de civiles a huir en medio de la madrugada. La ofensiva forma parte de una campaña más amplia contra posiciones de la milicia libanesa, organización que abrió un frente contra Israel tras el inicio de la guerra el 28 de febrero.
En el sur y el este de la nación del Levante, nuevos bombardeos dejaron más víctimas y provocaron desplazamientos masivos, especialmente en ciudades como Sidón y Tiro. Según autoridades locales, más de un millón de personas han abandonado sus hogares desde el inicio del conflicto, mientras continúan los enfrentamientos y el intercambio de misiles que profundiza una crisis regional de gran escala.