El PSOE llevaba tres semanas con la artillería preparada para lanzar hoy en el Pleno su crítica más dura a la forma en la que el gobierno de José Luis Sanz está celebrando la conmemoración del quinto centenario de la boda de Carlos V e Isabel de Portugal . Un programa de actos que todavía está en marcha y que tuvo dos de sus principales hitos con el desfile que recorrió las calles del Centro de la ciudad el pasado 28 de febrero, al que asistieron más de 200.000 personas; y en el mapping y el espectáculo pirotécnico del pasado 11 de marzo. Pero ninguno de los dos ha resultado ser del agrado de los socialistas, que por medio de su portavoz han acusado esta mañana al alcalde de convertir al Alcázar en «una discoteca de Ibiza» por el uso de lienzo de la muralla del recinto para estos fines. Antonio Muñoz ha aprovechado su pregunta mensual a Sanz en el Pleno para poner el foco en el hecho de que se hayan gastado «1,2 millones en cinco días» para organizar una conmemoración que «en la que no ha habido ni rigor histórico ni presupuestario ». Una gestión de la cultura hecha a base de «pan y circo» que, bajo su criterio, contrasta con que «las compañías sevillanas de artistas, las librerías o las galerías de arte se quedaran sin un solo euro de ayudas del Ayuntamiento en 2025», algo que «era la primera vez en la historia que pasaba». Crítica que ha continuado el líder del PSOE en el Consistorio con otra acusación al gobierno municipal, en este caso por «gestionar una ciudad como Sevilla a base de fuegos artificiales, de mapping y de catering». Sanz, por su parte, ha querido desmontar uno a uno todos los argumentos esgrimidos por el PSOE en su intervención, asegurando que la boda de Carlos V e Isabel de Portugal fue «un acontecimiento que cambió la historia de esta ciudad y del mundo». Así, ha explicado que los detalles del programa de actos han contado con la participación del Ayuntamiento, la Junta de Andalucía, la Universidad de Sevilla y el propio Real Alcázar. En este sentido, ha asegurado que «el espectáculo de fuegos artificiales cumplió con todos los requisitos» , aclarando que eran «artículos pirotécnicos de proximidad y denominados de chispa fría, es decir, que no emitían calor» y, por lo tanto, «no requerían ni de la autorización de la Subdelegación del Gobierno ni tampoco de la Comisión de Patrimonio». Una sospecha que sí ha deslizado Muñoz en sus palabras, poniendo en duda si el Real Alcázar disponía de un plan de seguridad para ello. El alcalde ha advertido de que en el fondo de esta pregunta estaba el hecho de que «a usted (por Muñoz) no le está gustando la conmemoración de la boda de Carlos V, pero todavía le quedan 40 actividades más por celebrar». Al hilo, ha recordado que su gobierno «seguirá conmemorando todos esos eventos en los que Sevilla tuvo un protagonismo especial» y que el próximo será « el centenario de la Generación del 27, donde estamos esperando que su ministro diga si se va a incorporar o no». Y ha concluido con una crítica a la gestión de este tipo de eventos en los años en los que el PSOE estuvo al frente de la Alcaldía. «¿Se acuerda de los 30 años de la Expo 92? No sé de qué se acuerda, porque pasaron sin pena ni gloria. ¿Se acuerda del 500 aniversario de la vuelta al Mundo de Elcano y Magallanes? Pues pasó sin pena ni gloria», ha concluido Sanz.