La Comic-Con de Málaga se expande y se celebrará del 1 al 4 de octubre
Lo que leemos, lo que vemos y a lo que jugamos no es solo un entretenimiento. Es, como decía ayer el director de la San Diego Comic-Con de Málaga, Fernando Piquer, el lugar al que se pertenece, “el que sirve de refugio en los buenos y especialmente en los malos momentos”. El director del evento sobre cultura popular más importante a este lado del Atlántico presentó ayer las novedades de la segunda edición del encuentro que, para empezar, se celebrará del 1 al 4 de octubre en Málaga y que incluirá bastantes novedades, especialmente organizativas, tras los fallos de la primera edición. En la presentación a los medios, celebrada hoy en Madrid, Piquer no solo no eludió los problemas, sino que se comprometió a “asumir la responsabilidad para estar a la altura de los fans” en la segunda.
La convención, nacida hace medio siglo en un hotel de San Diego, repite su confianza en Málaga y el entusiasmo de su equipo directivo. Así, los organizadores ya han anunciado remedios y mejoras para esta segunda convocatoria, en la que se habilitará más a expositores y artistas, más programación de paneles y charlas y la esencia de que sea un evento "de fans para fans".
El área de exhibidores pasará a 19.600 m2. Lo harán construyendo un segundo 'Exhibitor's Hall' en un gran pabellón cerrado de alrededor de 8.800 metros cuadrados (m2). Con esto, buscan poder incluir "casi el doble de expositores y contenido que el año pasado". A su vez, también levantarán un rincón de artistas --el 'Artist's Alley' de la pasada edición-- de 1.200 m2 para alojar más creadores, dar más visibilidad al talento y dar pie a un "entorno mejor" para que los artistas y la comunidad de fans puedan tener "una mejor experiencia".
Asimismo, organizarán de otra manera la zona del evento dedicada a los videojuegos --la 'Gaming Plaza'-- para que cuente "con sus propios accesos, más espacios y colas más ordenadas" de tal manera que el evento se pueda vivir "de una manera más fluida". De esta manera, esta zona pasará de tener 280 a 2.000 m2 y estrenará una nueva ubicación interior independiente.
Por su parte, la zona de juegos de rol --Ludic Plaza, 'Sit&Play Area'-- dispondrá de un espacio diferenciado y mucho más amplio distribuido en dos pabellones. De forma paralela, ofrecerán un nuevo auditorio para aumentar la programación de charlas y paneles y "están trabajando" en mejorar la restauración, inspirándose en festivales y grandes eventos para que constituya "una oferta más sólida y más ajustada en precios para los fans".
En este aspecto, ha apuntado a que permitirán el paso de agua, impedimento que motivó quejas por parte de los asistentes en la pasada edición. "Queremos que los visitantes salgan diciendo 'quiero volver a vivir esto un año más", ha resumido Piquer. Para la fecha de la venta de entradas aún habrá que esperar --"en breve" anunciarán la fecha para adquirirlas, las modalidades y los precios. Aún así, el director de la SDCC Málaga ha avanzado que van a ofrecer una "preventa exclusiva" para los asistentes de 2025.
Por su parte, el consejero de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, ha celebrado que Málaga se convirtiese el año pasado durante unos días en "la capital del multiverso" gracias a la SDCC, evento de llenó las calles de la ciudad andaluza de escenas como "Spiderman tomándose un café" o "Loki discutiendo sobre teorías de universos paralelos". Además, ha asegurado que el talento y las industrias culturales y creativas "son uno de los grandes motores de la economía contemporánea", por lo que esta cita "representa la conexión entre innovación, industria y comunidad global para proyectar la capacidad cultural y creativa de Andalucía al mundo". "(La SDCC Málaga) demuestra que Andalucía está en el mapa de los grandes eventos internacionales, atrae a nuevas generaciones de visitantes, diversifica nuestra oferta y contribuye a mantener la actividad económica y el empleo durante todo el año", aseguró.
A su juicio, la Comic-Con no podría haber encontrado una "mejor casa europea" ya que Andalucía es "tierra de superhéroes de verdad", de los que "no llevan capa". En este sentido, ha hecho mención a los vecinos de Adamuz (Córdoba) que ayudaron a las víctimas del accidente de tren o a los de Ronda (Granada) que acogieron a los de Grazalema (Cádiz) que fueron desalojados por las borrascas.