El Mundial de MotoGP llega al territorio desconocido de Brasil
Después de más de veinte años, MotoGP vuelve a visitar Brasil, un país en el que, por ejemplo, Álex Crivillé ganó en 1999 el primer título para España en la categoría reina. Tras mucho tiempo de ausencia, el campeonato sigue ensanchando sus fronteras visitando el Autódromo Internacional de Goiania, que lleva como segundo nombre el de un mito, Ayrton Senna.
Se trata de un trazado muy corto y que es nuevo para todos los pilotos. En esas circunstancias, Marc Márquez siempre suele tener ventaja, por su capacidad para adaptarse más rápido que el resto a lo desconocido, pero ayer quiso recordar que eso era antes, en sus primeros tiempos en MotoGP. «Es verdad que cuando tenía 20 años era incluso un punto más fuerte que ahora, por ese ‘‘puntito’’ de inconsciencia que tiene un piloto joven, pero intentaremos gestionarlo de la mejor manera. Era especialista. De los nuevos circuitos a los que hemos ido últimamente, como Portimao e Indonesia, ya no he sido tan especialista. Veremos cómo nos adaptamos en esta pista», decía Marc Márquez, que alertaba del buen nivel de pilotaje que tienen Bezzecchi y Pedro Acosta.
Acosta se quita presión
«Espero que estemos mucho más cerca, pero el nivel de Bezzecchi y Acosta es real. Si te fijas en las seis últimas carreras del año pasado, estuvieron en el podio en casi todas. El nivel es real, no es que digas: “Bueno, ya llegarán, ya los pillarán’’. No, son dos pilotazos que se compenetran muy bien con su moto», analizaba sobre sus dos grandes rivales ahora mismo.
Acosta es el primer líder de 2026, después de su victoria en la Sprint y su segundo puesto el domingo de Tailandia. «No he luchado todavía por nada en MotoGP. Sé muy bien en el momento de mi carrera en el que estoy, que es de aprendizaje y de tratar de no hacer muchos errores», decía quitándose algo de presión.