Nunca duden del triple cubano
Lázaro Martínez está hecho para los grandes momentos. Luce su competitividad, grandeza y contrastada calidad cuando crece la tensión y otros dudan. Saca el extra y lo entrega todo cuando los rivales son más fuertes, la presión se impone, se disputan medallas y algunos lo ponen en entredicho... justo en los instantes donde se definen los campeones. Y allí, desde la tabla de saltos hasta la arena, fabrica el color de su medalla.
Hace seis meses, en la poblada ciudad de Tokio, el triplista guantanamero se situó entre los cubanos más laureados de su especialidad en los campeonatos mundiales de atletismo. No saltaba más de 17 metros desde febrero de 2025 y se apareció en septiembre con una marca de 17,49 m para saborear el metal bronceado: el tercer podio de su trayectoria en lides planetarias.
Así llegó a la edición mundialista bajo techo de Toruń, en Polonia: sin focos, sin titulares aduladores y con una marca de clasificación discreta (16,71 m) entre todos los competidores. Tampoco alcanzó el registro mínimo exigido por la World Athlectics en la gira invernal y accedió por ranking, pero esa historia ya la conocíamos.
En su primer salto en la Kujawsko-Pomorska Arena de Toruń, los 17 m se quedaron pequeños con un 17,02 m, dejando más de 20 centímetros al tocar la tabla. De esa forma demostró, una vez más, su estatura como atleta y se colocó cuarto con marca de la temporada para él. Por enésima ocasión guardó sus mejores registros para las grandes citas.
Con los consejos de su entrenador en la mente, volvió a superarse en la segunda ronda con 17,14 m, pero ese fue su techo este viernes y quedó a solo 16 cm de la diadema de bronce. La vara del podio estuvo en las piernas del argelino Yasser Triki con 17,30 m.
La actuación de Martínez deja un sabor ligeramente amargo para algunos, más que nada por su talento y lo cerca que estuvo de los medallistas, sin embargo, nuevamente el guantanamero se coloca entre los principales exponentes del triple salto en el mundo con marcas de altura y una gran estabilidad en su secuencia (17,02-17,14-X-16,80-17,03-16,90), con lo que mejoró sustancialmente el precedente de Nanjing, donde concluyó 13ro.
Otro hijo de la Mayor de las Antillas nacionalizado italiano, Andy Díaz Hernández, puso los pies en Toruń para defender la corona de monarca mundial en pista cubierta que consiguió en Nanjing hace un año con récord nacional para ese país europeo de 17,80 m.
El campeón defensor no dudó en ningún momento y anticipó una competencia durísima, tal cual sucedió. Se presentó con un 17,47 en el mismísimo primer salto y estableció una marca líder de la temporada, a la vez que dejaba bien claras sus intenciones y consolidaba su favoritismo en voz de los especialistas y las casas de apuestas.
El resto de la prueba transcurrió sin tormentos para Andy Díaz, quien tocó el cielo con su segundo título consecutivo en certámenes del orbe bajo techo. Solo dejó espacio en el podio para el jamaicano Jordan Scott, merecedor de la plata con 17,33 m, y el argelino Yasser Triki, ganador del bronce.
Por su parte, el otro representante de la Isla, Andy Hechavarría, se mostró alejado de sus buenos resultados en el inicio de 2026 con un salto de 16,42 m y finalizó en el 12do. lugar, tras padecer las peripecias y dificultades de su tardío viaje a Polonia, que, sin sonar a justificación, influyeron en su actuación por el poco tiempo de adaptación a la sede.
Andy llegaba como el triplista cubano con mejores marcas este 2026: un 17,03 en la Prueba de Confrontación y un 17,34 en el Memorial Jesús Molina, pero no alcanzó el podio en Toruń. No obstante, su crecimiento es notorio con dos participaciones seguidas en lides planetarias: una en el Mundial al Aire Libre de Tokio y otra en esta edición polaca.