'La flauta mágica', una experiencia emocional y transformadora de Mozart
A simple vista, “La flauta mágica” parece un cuento de hadas. Y lo es, pero ya sabemos que los cuentos suelen ser mucho más complejos de lo que aparentan. El empresario y cantante Emanuel Schikaneder quería que Mozart compusiera una ópera para estrenar en el teatro que regentaba en Viena. Algo sencillo que todo el mundo pudiera entender, lleno de melodías pegadizas y, por supuesto, con un papel para que él mismo se luciera. Y así le dio un libreto lleno de fantasía, que empieza con una serpiente de varios metros persiguiendo al héroe de esta fábula. La de Tamino y Pamina es una historia de iniciación a la vida. Narra las aventuras de Tamino quien, junto a Papageno y con la ayuda de una flauta encantada, se embarca en un viaje para rescatar a Pamina, hija de la poderosa Reina de la Noche.
“La flauta mágica” es la última ópera de W. A. Mozart (1756-1791) y fue estrenada en Viena el 30 de septiembre de 1791, poco antes de morir, con lo que no pudo disfrutar de su enorme éxito. Ahora, el Real Teatro de Retiro, escenario para niños y jóvenes del Teatro Real, estrena una nueva producción de la obra de Mozart en coproducción con el Teatro de la Maestranza de Sevilla y el Teatro Principal de Ourense. Entre hoy y el 29 de marzo ofrecerá 8 funciones dirigidas al público familiar (niños a partir de 8 años) con funciones los sábados a las 12:00 y 17:00 horas, y los domingos a las 11:00 y 13:00 horas. En días lectivos se ofrecerán 8 funciones para centros escolares. Esta producción, con dirección de escena de Raquel Alarcón, es una versión en castellano de Susana Gómez, concebida como una ópera-estudio. Musicalmente es una adaptación para piano a cuatro manos de Bruno Dozza, que será interpretada por Carolina Hernández y el director musical Alexis Delgado.
Mucho más que entretener
Para Delgado, “el propósito de la música no es simplemente entretener, esperamos que también esté para transformarnos, ayudarnos a recordar virtudes, las esencias humanas que la música puede evocar en nosotros y compartirlas con los demás”. En esta versión de piano a cuatro manos, Dozza ha generado un universo sonoro alrededor de la ópera, logrando un dialogo entre el Mozart de 1791 y el de la contemporaneidad del siglo XXI. “Adaptar no es empequeñecer -explica Alexis Delgado-. Que sea para niños y jóvenes y no quiere decir que mengüe, se reduzca o empequeñezca la grandeza de esta música. Nosotros hemos puesto el énfasis en las ideas musicales, en la experiencia del mensaje de Mozart para que los niños tengan una experiencia estética y emocional”.
Cuando a Raquel Alarcón, le ofrecieron la dirección de escena, su primera interrogante fue: ¿cómo contar “La flauta mágica” después de 200 años de historia a niños de hoy? ¿Qué les podía contar esta fábula a los chavales actuales? Y aparecieron muchas preguntas: ¿Cómo diferenciar entre ficción y realidad en el mundo de apariencia en el que vivimos? ¿Cómo superar o vencer el miedo de enfrentarse a dificultades?, ¿Cómo encontrar tu camino o saber en quién confiar? E inmediatamente apareció la necesidad
de contextualizar, recogiendo el espíritu de Mozart”, explica. Para ello se le ocurrió algo cercano a su realidad, un centro comercial. Una tarde de lluvia, los chicos se enfrentan a sus conflictos personales. Pamina, el familiar; Tamino, el escolar frente a Monóstatos, un chico que lo acosa. Y ahí se desata el conflicto. Aparece la posibilidad de escapar de la realidad a través de una especie de puerta mágica al modo de “Alicia en el País de las Maravillas” y se sumergen en el mundo de “La flauta mágica”, donde atraviesan pruebas, se enfrentan a dificultades, vencen miedos, consiguen encontrar el valor y fuerza para afrontar su día a día y vuelven a la realidad transformados”. Pero eso sí, apunta Alarcón, “es un viaje con mucho humor, porque así respetamos el espíritu de Mozart”. Además, “hemos querido generar un mundo atractivo estéticamente y cercano a los chicos y chicas a través de personajes vestidos y transformados como figuras del “glam” rock, como David Bowie”. Y todo para compartir una historia de chicos de barrio que entran en un mundo mágico para encontrar o, al menos buscar, respuestas”, concluye.
Las funciones contarán con jóvenes artistas del programa “Crescendo” del Teatro Real: Pablo Puértolas (Tamino); Lucía Iglesias (Pamina), Natividad Oval (Reina de la noche y Papagena), Yasmín Forastiero (la Dama y el Genio), Adrián Saiz (Sarastro); Aslam Safla (Papageno) y Yasel IIIarramendi (Monóstatos).