Fidelidad española
“Hispaniarum fidelitas erga catholicam religionem et Apostolicam hanc Sedem” (La fidelidad de España a la religión católica y a esta Sede Apostólica). Pido perdón por el latinajo pero me parecía interesante reproducir las primeras palabras de la bula escrita por el Papa Pio XII el 5 de agosto de 1953 en la que recordaba los lazos históricos que desde 1603 vinculan a la corona española con la Santa Sede.
Estos vínculos se remontan siglos atrás siendo Pontífice Clemente VIII y Monarca Felipe III. Años más tarde, en el 1647 renuevan y consolidan esta relación Felipe IV, cuya estatua realizada por Bernini figura en el atrio de la Basílica de Santa María Mayor, y el Papa Inocencio X inmortalizado por Velázquez en su inigualable retrato que puede ser admirado en el Palacio romano Doria-Pamphilj.
Con el paso de los años y diversas vicisitudes históricas la relación entre España y la Basílica de Santa María la Mayor (unas de las cuatro Basílicas papales de Roma) se han concretado en el nombramiento del jefe del Estado español como protocanónigo del templo y en la celebración de tres misas solemnes anuales “para impetrar la prosperidad del Jefe del Estado y de la nación española”.
El Rey Felipe VI ha tomado posesión de este título honorífico, comparable al que la Basílica de San Juan de Letrán otorga al presidente de la República francesa, en una liturgia celebrada el pasado viernes presidida por el arcipreste Cardenal Makrickas y a la que asistió el Secretario de Estado Cardenal Parolin.
En su discurso el monarca recordó al Papa Francisco como “faro ético para la humanidad” y deseó que “todos sepamos ser para los demás un pequeño faro de concordia, generosidad y entrega a la causa del bien común”.