Estos son los imponentes toros de Cuadri que abren la temporada hoy en Las Ventas (orden de lidia y toreros)
Ya han sido sorteados y enchiquerados los toros de Celestino Cuadri que se lidiarán esta tarde en la Plaza de Toros de Las Ventas, en la que será la primera corrida de la temporada en el coso madrileño.
Para la ocasión harán el paseíllo tres toreros muy del gusto de la afición venteña: Pepe Moral, Damián Castaño y Gómez del Pilar, una terna acostumbrada a lidiar este tipo de corridas exigentes.
Con el hierro de Cuadri en los chiqueros —sinónimo de seriedad, dificultad y emoción—, Las Ventas abre el curso con una cita marcada por el carácter torista del encierro y la expectación de una afición que mide cada detalle desde el primer festejo del año.
El festejo dará comienzo a las 18:00 horas.
Fotos
Encaste
La ganadería de Celestino Cuadri no puede encuadrarse hoy dentro de las ramas clásicas de la sangre santacolomeña —en su línea de Ibarra— ni tampoco en la de Urcola. Su origen responde, más bien, a un proceso de cruzas sucesivas y una selección muy definida, que han terminado por configurar un encaste con personalidad propia.
El hierro toma forma a partir de 1954, cuando Celestino Cuadri construye su vacada con reses procedentes de José María Lancha —de raíz Gamero Cívico vía Juan Belmonte— y de Esteban González, donde confluyen sangres de Ibarra-Santa Coloma, Urcola y Conde de la Corte.
En sus inicios, la ganadería parecía orientarse hacia la órbita santacolomeña. Sin embargo, con el paso del tiempo, la mezcla de sangres y el criterio selectivo aplicado —con especial influencia del Conde de la Corte a través de un semental— han derivado en un toro que ya no responde a esos modelos tradicionales.
El resultado es un animal cuajado, hondo, badanudo, corto de manos y bajo de agujas, con un aspecto serio, incluso áspero, que se aleja de la finura de otros encastes. Predomina la capa negra, aunque no es extraño encontrar ejemplares castaños o listones.
En cuanto a su comportamiento, los toros de Cuadri han construido una leyenda ligada al gusto más torista: cuerna amplia, bravura en el primer tercio y exigencia. Sin embargo, no son pocas las ocasiones en las que, lejos de ese tópico, ofrecen movilidad, galope y un punto de nobleza en la muleta, lo que añade un matiz de interés adicional a su lidia.
Se trata, además, de una vacada corta, que lidia un número reducido de corridas cada temporada. Precisamente por ello, cada comparecencia adquiere un valor especial, hasta el punto de haberse convertido en un hierro de culto dentro del calendario taurino.