La CDU de Merz arrebata al SPD su feudo electoral de Renania-Palatinado
Más derecha y extrema derecha es lo que han pedido los votantes de Renania-Palatinado este domingo. El partido cristianodemócrata del canciller alemán, Friedrich Merz, ha remontado en el último momento y ha ganado las elecciones en el estado de Renania-Palatinado con el 30,8% de los votos, un feudo socialdemócrata desde hace 35 años.
Las encuestas daban hasta el pasado viernes apenas un punto de diferencia entre el SPD y la CDU, pero finalmente el Partido Socialdemócrata ha quedado en segundo lugar con el 26% de los apoyos y perderá de este modo el poder que ostentaba hasta ahora con el ministro-presidente, Alexander Schweitzer, quien ha obtenido los peores resultados de la historia del partido en la región alemana.
«En los próximos años no se gobernará en este Estado sin nosotros», proclamó durante la noche electoral el vencedor, Gordon Schnieder, que a diferencia de su contrincante del SPD incidió durante la contienda electoral en los problemas asociados a la inmigración.
Schnieder viene de una familia católica y su padre también fue político del partido cristianodemócrata. Los votantes que han depositado su confianza en dicho candidato creen que el partido es competente en temas económicos, tal como declaró un 33% de todos los llamados a votar según una encuesta de infratest para la televisión pública alemana ARD. Otras cualidades más valoradas fueron la lucha contra la criminalidad y el mantenimiento de los puestos de trabajo, por orden de importancia.
El profesor de ciencias políticas Uwe Jun explicó en dicha cadena el domingo que fue una sorpresa que hubiese tanta diferencia entre SPD y CDU justo al final, a pesar de las encuestas que pronosticaban un empate. En este caso, el factor decisivo sería el candidato concreto. Además, el duelo entre ambos candidatos habría llevado a que menos votantes se decantasen por otros partidos con menos posibilidades de ganar. El SPD no sale de su crisis como fuerza popular en Alemania y en todas las últimas elecciones ha perdido fuerza y ha quedado detrás de la extrema derecha.
La CDU de Schnieder tendrá que entenderse con el SPD y formar una más que probable Gran Coalición que nadie pone en duda. Esa Gran Coalición podría asimismo a su vez debilitar al SPD aún más, como ha ocurrido a nivel federal, al desdibujar su perfil político propio frente a la CDU.
Sobre todo porque el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) ha subido hasta once puntos desde 2011 y se coloca como la tercera fuerza con nada menos que el 19,9%. Junto con la CDU podría alcanzar más del 50% de los votos y, por tanto, la mayoría absoluta. Sin embargo, ya antes de las elecciones el resto de partidos anunció que no trabajarían en conjunto con la AfD para mantener el muro de contención ideológico contra lo que consideran un partido de tintes fascistas.
El cabeza de lista de la AfD, Jan Bollinger, señaló que el partido ultraderechista ha logrado el resultado «más fuerte en el oeste» de Alemania. «La CDU puede plantearse si quiere desprenderse del amiguismo político rojo. Pero también desde la oposición podemos lograr mucho», afirmó, en referencia al color del SPD.
Algo que no parece opinar buena parte de la población. Hasta un 41% de los votantes con una situación económica calificada como mala votaron a la AfD, así como el 39% de los que dicen tener una actividad como trabajadores por cuenta ajena.
Además, destaca el hecho de que en la horquilla de edad entre 18 y 44 el partido más votado es, de nuevo, la AfD. Los mayores de 70 son quienes votan de forma masiva a la CDU, lo cual indica que en un futuro el partido podría seguir creciendo. El Partido Socialdemócrata con Los Verdes tampoco podría tener una mayoría, ya que solo obtendrían un total de 40 asientos, mientras que la mayoría son un mínimo de 51.
Mientras, el Partido Liberal (FDP) sale del Parlamento regional con el 2,2% de los votos. Permanece Los Verdes, que pierden el 1% y bajan hasta el 9%. Hasta ahora, gobernaba en la región una coalición de SPD, Verdes y FDP.
Este domingo, sin embargo, en Múnich se produjo una sorpresa: el candidato verde ganó las elecciones locales que también se celebraban en dicha ciudad. Tanto el partido de la izquierda Die Linke como el de derechas Electores Libres no lograron entrar en el Parlamento.