Interior se anticipa
Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
La Semana Santa, un período que los cristianos dedican a la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, está a un tris, a pesar de unas condiciones climáticas de excepción que incluyen lluvias desde antes y durante el inicio de Cuaresma, y temperaturas fluctuantes.
En términos generales Cuaresma y Semana Santa recogen mucho del ambiente seco que precede y acompaña a la primavera, a veces hasta un mes después de haber irrumpido. Es el denominado en ocasiones “estío primaveral” por la ausencia de lluvias y el aumento de las temperaturas.
Cuando este período religioso se adentra hasta el segundo tercio de abril, las condiciones ambientales referidas pueden llegar muy marcadas. Esta vez tenemos una Semana Mayor temprana.
Y como siempre coinciden la semana conmemorativa eclesiástica y las que pudiéramos denominar “vacaciones de primavera”, muchos dedican su tiempo a los asuntos propios de su fe y otros, muchos otros, a vacacionar.
Posiblemente con la atención puesta en estos últimos, desde el Ministerio de Interior y Policía ha sido emitida una resolución que prohíbe fiestas masivas, públicas o privadas, en playas, ríos, arroyos y balnearios de todo el país desde el próximo día 29 hasta el 5 de abril.
La prohibición incluye la instalación de estructuras provisionales o transitorias en las referidas áreas recreativas durante este período, que es el de la Semana Mayor.
También ha sido prohibido el expendio de bebidas alcohólicas el Viernes Santo.
La anticipación de Interior y Policía, con la difusión debida, tal vez propicia una Semana Santa más tranquila y menos letal.
La publicación Interior se anticipa apareció primero en El Día.