Bad Bunny reclama 466.000 dólares en gastos legales tras ganar una demanda por uso no autorizado de un fragmento musical ajeno
El enfrentamiento legal relacionado con el tema “Enséñame a Bailar”, incluido en el álbum Un Verano Sin Ti, ha concluido con una victoria procesal para Bad Bunny y sus colaboradores tras la retirada de la demanda que pesaba sobre ellos.
El caso había sido impulsado por la empresa emPawa Africa, en representación del compositor nigeriano Dera, y se centraba en la supuesta utilización no autorizada de un fragmento musical procedente de la canción “Empty My Pocket”, publicada en 2019.
La grabación señalada por la demanda fue incorporada al tema del artista puertorriqueño, que llegó a posicionarse en listas internacionales como el Billboard Hot 100 durante su etapa de mayor impacto comercial.
Desde el inicio del procedimiento, la defensa del artista sostuvo que el uso del fragmento había sido correctamente licenciado a través de un tercero con derechos sobre la obra original, lo que invalidaría la acusación de infracción.
Retirada del caso y archivo definitivo del procedimiento
A medida que avanzaba el litigio, la parte demandante fue perdiendo continuidad en el proceso judicial. Finalmente, el equipo legal de emPawa Africa se retiró del caso alegando discrepancias internas, lo que dejó la demanda sin impulso procesal.
Esta situación llevó a que el tribunal desestimara el procedimiento por abandono, dando por concluido el conflicto sin pronunciamiento condenatorio contra el artista.
Según la versión defendida por los representantes legales de Bad Bunny, el caso habría carecido de una base sólida desde su origen, ya que el uso del fragmento musical habría estado amparado por acuerdos previos de licencia.
Reclamación de honorarios legales tras el proceso
Tras el cierre del caso, los abogados del artista han solicitado que la parte demandante asuma los costes legales derivados de la defensa, que ascienden a aproximadamente 466.000 dólares.
Entre los costes reclamados se incluyen cientos de horas de trabajo de abogados especializados en propiedad intelectual, con tarifas profesionales que en algunos casos superaban los 600 dólares por hora, según consta en la documentación presentada.
El uso de “samples” y su complejidad legal en la industria musical
El “sample” es una práctica habitual en la producción musical moderna, consistente en reutilizar partes de grabaciones previas dentro de nuevas composiciones. Sin embargo, su utilización está sujeta a multitud de derechos de autor que puede implicar a múltiples titulares, productores y editoriales.
En situaciones donde existen varios propietarios de una misma grabación o composición, la cadena de licencias puede resultar especialmente compleja. Si no se documenta correctamente cada autorización, pueden surgir disputas legales como la que ha rodeado este caso, especialmente cuando las partes interpretan de forma distinta la validez de los permisos concedidos.