Nicolás Maduro y su esposa asisten a la primera vista ante juez tras su detención
Nicolás Maduro regresa a la Corte del Distrito Sur de Nueva York en una vista clave en el proceso que enfrenta en EE UU. Este martes, su equipo de abogados volverá a pedir al juez que desestime los cargos que pesan contra el expresidente venezolano y su esposa Cilia Flores. Sostienen que el Gobierno estadounidense estaría obstaculizando de forma inconstitucional el derecho de Maduro a elegir abogado para preparar su estrategia legal, al no permitirle a él ni a su esposa pagar su defensa con dinero público de su país de origen.
Para sus representantes legales, no se trata de un mero escollo administrativo o formal, sino de una injerencia directa en su derecho de defensa, ya que, conforme a la legislación venezolana, el Estado tiene permitido asumir la cobertura jurídica del presidente. Advierten de que bloquear esa vía descompensa el equilibrio del proceso.
Aislar el ruido político
La Fiscalía, que llega a esta vista con una línea mucho más pragmática, se opone formalmente a esta petición. Su objetivo es aislar el ruido político de lo que, a su juicio, debe analizarse únicamente como un procedimiento penal. Los funcionarios públicos han dejado claro que no permitirán que Maduro recurra a fondos públicos venezolanos para costearse la defensa porque Washington hace años que no lo considera el presidente de ese país. Además, todo apunta a que hoy insistirán durante su intervención en que el matrimonio Maduro tiene acceso a sus fondos personales para pagar los servicios de sus abogados, a pesar de que ambos aleguen que no poseen fondos suficientes para una batalla legal de esta envergadura.
La estrategia de la defensa, liderada por el abogado Barry Pollack, también pasa por que se retiren los cargos contra su cliente. Sostienen que la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero en territorio venezolano durante una operación militar llevada a cabo por EE UU fue ilegal. La cita judicial de hoy se ha convertido en un pulso entre la Fiscalía, que busca blindar el caso y que los detenidos paguen por sus delitos; y la defensa, decidida a presentar el procedimiento como una operación política contra su cliente.
En su primera comparecencia ante el juez el 5 de enero, Maduro se declaró "no culpable" de los tres cargos que pesan contra él relacionados con conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y posesión de dispositivos destructivos, además de un cuarto delito por posesión de armas. La acusación federal sostiene que el dirigente venezolano "utilizó el poder del Estado venezolano para favorecer una trama de narcotráfico y enriquecimiento ilícito vinculada al envío de cocaína a Estados Unidos". Por su parte, Cilia Flores, que también se declaró inocente, enfrenta cargos similares dentro de la misma causa, dos por importar cocaína en EE UU, un tercero por posesión de armas y un cuarto por posesión de armamento.
Maduro permanece en aislamiento
Al frente de este proceso se encuentra el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, una figura veterana y muy respetada en los tribunales de Manhattan. Su trayectoria profesional incluye casos de gran impacto con causas ligadas al 11-S además de varias resoluciones adversas para Trump, entre ellas su rechazo a que el presidente trasladara a la justicia federal el caso de Stormy Daniels y sus pagos ilegales a cambio de guardar silencio sobre un encuentro sexual entre ambos.
Maduro y Flores llevan desde que tocaron suelo estadounidense en una prisión de máxima seguridad en Brooklyn, el Metropolitan Detention Center de Brooklyn. Allí, según publican algunos medios, el expresidente se encuentra en régimen de aislamiento por su propia seguridad, ya que en esa prisión hay otros presos venezolanos, vinculados a causas relacionadas con narcotráfico. Pasa los días en una pequeña celda de tres metros cuadrados con poca luz natural y tiene derecho a tres salidas diarias, además de acceso limitado a un teléfono y a su correo electrónico.
Delcy estrecha sus vínculos con Washington
Mientras tanto, en Caracas, Delcy Rodríguez cumple ya tres meses al frente del gobierno venezolano, estrechando cada vez más las relaciones con Donald Trump, con reformas del gabinete de ministros y el impulso de legislaciones cruciales que favorecen a EE UU, entre ellas figura el impulso a una nueva legislación energética destinada a abrir el sector a la inversión privada y favorecer un marco más atractivo para Estados Unidos y las grandes compañías petroleras.
Por su parte, el hijo del matrimonio detenido, el diputado venezolano Nicolás Maduro Guerra, ha asegurado en un video compartido en redes sociales que sus padres se encuentran "muy bien, fuertes y con mucho ánimo", y señaló que su padre realiza ejercicios diariamente y su madre está "firme y alerta". El hijo de Maduro afirmó también que la audiencia de hoy servirá para "seguir elevando la verdad de Venezuela" y defender la inocencia de sus progenitores.