Cambio radical con la ‘mili’: podrá computar para la jubilación y sumar un año de cotización en estos casos
"Los últimos diez años no estuve cotizando porque estuve cuidando a las abuelas", confesaba Carmen, que apenas cobra 200 euros de pensión por sus años trabajados. Es un habitual entre nuestros abuelos que no se haya podido llegar al mínimo de años porque décadas atrás el trabajo en negro era un habitual en España. Esto permitió que pudieran cobrar un salario en su momento, pero cuando llega la hora de la jubilación muchas personas no pueden hacerlo o ven significativamente reducida su pensión por este motivo.
Muchas veces simplemente faltan unos meses para poder acceder a la pensión completa o poder dejar de trabajar. Esto ha sido una pesadilla durante muchos años y las distintas asociaciones vienen reclamando un cambio para paliar este notable descenso en la retribución. Todavía no existe una solución, pero algunos hombres pueden encontrar una solución y una vida de salida gracias al servicio militar obligatorio, conocido como 'mili', que realizaron en su juventud.
Cómo afecta la 'mili' a la jubilación
La gran clave para entender su importancia es la prestación social sustitutoria, que durante muchos años no influía en la jubilación. Ahora, siempre que se cumplan ciertas condiciones, este tiempo podrá computar como cotizado. Afecta a las personas que se vayan a jubilar en la actualidad, pero también se podrá pedir una revisión de la pensión e incluso cobrar cantidades que corresponden y no se habían tenido en cuenta.
Las sentencias de algunos tribunales confirman que algunos jubilados pueden sumar hasta un año en su pensión en relación al servicio militar obligatorio o a la prestación sustitutoria. La cuenta de X de Atención al Ciudadano explicó hace algunos meses que "computa si esa cotización es necesaria para alcanzar el tiempo de cotización específico que da derecho a acceder a la jubilación anticipada, voluntaria o involuntaria y con el límite máximo de un año". Algunas sentencias también llevan a que podría ayudar a decidir la cotización o mejorar el porcentaje que se aplica sobre la base reguladora.
¿Qué pasa con las amas de casa?
El Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) es muy directo en su página web: "La pensión no contributiva de jubilación asegura a todos los ciudadanos mayores de 65 años y en estado de necesidad una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios, aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una pensión contributiva".
Las amas de casa, cumpliendo algunos requisitos, pueden llegar a cobrar 7.905,80 euros anuales en el caso de que vivan solas. Esta prestación no es compatible con una pensión contributiva, por lo que solo pueden solicitarla quienes no tengan derecho a una pensión ordinaria de jubilación. Simplemente es necesario reunir documentación como el DNI o NIE, el certificado de empadronamiento y justificantes de ingresos y patrimonio, y completar el formulario oficial de solicitud.