COI limita participación en categoría femenina a mujeres biológicas desde Los Ángeles 2028
El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves una nueva normativa que restringe la participación en la categoría femenina a mujeres biológicas en todas las disciplinas del programa olímpico, medida que comenzará a aplicarse desde los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La elegibilidad será determinada mediante una prueba del gen SRY —asociado al desarrollo sexual masculino— la cual deberá arrojar un resultado negativo. Según el organismo, este examen puede realizarse con muestras de saliva o sangre y solo será necesario una vez en la vida.
De acuerdo con el COI, la presencia del gen SRY constituye una evidencia “altamente precisa” de desarrollo masculino, por lo que atletas con este marcador no podrán competir en la categoría femenina.
La normativa contempla, sin embargo, excepciones limitadas, como el síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos u otras variaciones del desarrollo sexual que no impliquen ventajas competitivas vinculadas a la testosterona.
En contraste, las atletas transgénero XY o con condiciones sensibles a los andrógenos deberán participar en categorías masculinas.
La nueva política fue elaborada por un grupo de trabajo del COI, en respuesta a controversias en el deporte femenino, especialmente tras los Juegos Olímpicos de París 2024.
Entre los casos que reavivaron el debate figuran los de las boxeadoras Imane Khelif y Lin Yu-ting, quienes fueron descalificadas del Mundial de Boxeo 2023 por cuestionamientos sobre su elegibilidad de género.
La presidenta del COI, Kirsty Coventry, afirmó que la medida “se basa en la ciencia” y busca resguardar la equidad, seguridad e integridad en la competencia femenina.
El organismo precisó que esta regulación será obligatoria en todos los eventos olímpicos, incluyendo competencias individuales y por equipos en los Juegos Olímpicos.
No obstante, aclaró que la normativa no se extenderá a programas deportivos recreativos o de base.
Con esta decisión, el COI fija una nueva línea en uno de los debates más complejos del deporte contemporáneo, marcando el rumbo de la participación en la élite olímpica hacia 2028.