Ejército de Tierra acelera el relevo del Hawk: tres sistemas compiten por la defensa aérea española
Un sistema Hawk con más de medio siglo de servicio
Según informa El Español, el sistema Hawk ha sido durante décadas uno de los pilares de la defensa aérea del Ejército de Tierra. Las primeras unidades entraron en servicio en España a mediados de los años 60, mientras que otras fueron adquiridas de segunda mano a Estados Unidos durante la década de 1990.
A lo largo de su vida operativa, el sistema ha recibido diversas modernizaciones. La última actualización relevante llegó a comienzos de la década de 2020, cuando España incorporó interceptores Hawk 21 tras un proceso de modernización realizado en Grecia. Estas mejoras han permitido extender su vida útil más allá de lo inicialmente previsto.
Sin embargo, la evolución de las amenazas aéreas actuales ha acelerado la necesidad de sustitución. El objetivo del Ejército de Tierra es contar con una capacidad operativa inicial del nuevo sistema en torno a 2028, con al menos tres baterías desplegadas.
IRIS-T SLM, el candidato alemán con participación española
Alcance y tecnología del IRIS-T SLM
El IRIS-T SLM, desarrollado por la alemana Diehl, es uno de los sistemas más modernos en la categoría de defensa aérea de medio alcance. La versión evaluada por España ofrece un alcance aproximado de 40 kilómetros y una altitud de interceptación de hasta 20 kilómetros.
Este sistema emplea un misil con propulsor de combustible sólido y vectorización de empuje, lo que le permite alcanzar velocidades supersónicas y realizar maniobras de alta precisión. El guiado se basa en sensores infrarrojos apoyados por radar de proximidad.
Industria española y cooperación europea
Uno de los factores relevantes del IRIS-T SLM es la participación de la industria española. La compañía Sener fabrica componentes críticos del sistema, mientras que Indra ha firmado acuerdos con Diehl para desarrollar soluciones conjuntas de defensa aérea.
Además, el Ejército del Aire y del Espacio ya utiliza misiles IRIS-T en los cazas Eurofighter y F-18, lo que facilitaría la interoperabilidad entre fuerzas.
NASAMS ER, la evolución de un sistema ya operativo en España
Una arquitectura modular y flexible
El NASAMS ER representa la evolución del sistema NASAMS actualmente en servicio en España. La principal diferencia es la incorporación de los misiles AMRAAM ER, que amplían el alcance hasta aproximadamente 50 kilómetros.
Este sistema destaca por su arquitectura modular. Incluye puesto de mando, centro de distribución de fuego, radar 3D Sentinel, sensores electroópticos y lanzadores móviles. Esta configuración permite adaptarlo a diferentes escenarios operativos.
Ventajas de la interoperabilidad
Una de las principales ventajas del NASAMS ER es su compatibilidad con los sistemas ya existentes. España ya opera la versión NASAMS 2+, lo que facilitaría la integración logística y operativa.
El misil AMRAAM ER utiliza un sistema de guiado por radar activo, lo que incrementa la capacidad de interceptar múltiples amenazas simultáneamente.
CAMM-ER, la propuesta europea de MBDA
Defensa aérea modular y despliegue rápido
El CAMM-ER, desarrollado por MBDA, forma parte de la familia de misiles CAMM diseñados para defensa aérea terrestre y naval. Este sistema ofrece un alcance cercano a los 50 kilómetros y una altitud máxima de 20 kilómetros.
Una de sus principales ventajas es su capacidad para operar de forma independiente o integrada en redes de defensa aérea. Esto permite recibir información de sensores externos y atacar objetivos fuera del alcance directo del radar propio.
Participación industrial española
El CAMM-ER también cuenta con participación de la industria española en su desarrollo. Además, Italia ya ha seleccionado este sistema para sustituir al sistema Spada, lo que refuerza su posicionamiento dentro del mercado europeo.
El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial también ha evaluado este sistema, lo que demuestra el interés del Ministerio de Defensa en esta solución.
Un programa clave para la defensa aérea española
La sustitución del sistema Hawk permitirá al Ejército de Tierra cerrar la modernización completa de su defensa aérea. El nuevo sistema deberá integrarse con los Patriot, NASAMS y Mistral III, creando una arquitectura escalonada capaz de responder a diferentes amenazas.
El calendario previsto contempla la retirada progresiva del Hawk a comienzos de la década de 2030. Hasta entonces, el Ejército de Tierra mantendrá operativas las baterías actuales mientras avanza el proceso de selección.
La decisión final tendrá en cuenta factores como alcance, interoperabilidad, coste, participación industrial y disponibilidad. Los tres candidatos ofrecen capacidades avanzadas, pero solo uno será elegido para convertirse en el nuevo escudo antiaéreo del Ejército de Tierra.
La elección marcará el futuro de la defensa aérea española y definirá la evolución tecnológica del Ejército de Tierra durante las próximas décadas, sustituyendo definitivamente al histórico sistema Hawk.