El Estado Islámico advierte a los suyos de que los dos bandos en guerra están doctrinalmente equivocados
El Estado Islámico (Daesh, Isis) evalúa ya las consecuencias de que, finalmente, por la guerra, los Acuerdos de Abraham de completen y las monarquías del Golfo reconozcan a Israel. Y ha lanzado una advertencia a los suyos través de semanario oficial sobre el peligro de creer que “quien se haga amigo de los judíos, le concederemos lo que él ordene, y a quien se haga amigo de los cruzados, le concederemos lo que él ordene, y la recompensa es del mismo tipo que el trabajo”.
“La falsedad y la paradoja de que todos sus bandos hablen árabe, hebreo, inglés o persa, ¿por qué? Porque la posición jurídica correcta, especialmente en creencias y lealtades, proviene de la revelación, no de las transmisiones de noticias. Su fuente es el Corán y la Sunnah (revelación), no los canales de analistas, sobre todo si sabemos que el análisis político pierde su utilidad con el paso de los días por su falta de premisas lógicas y datos a la luz de los cuales se estiman resultados y conclusiones”. “Esto queda claro al menos en los últimos cinco años en los que los “analistas veteranos” se molestaron y anunciaron su rendición, mientras que los aficionados y frívolos continuaron siguiendo los ejes preislámicos. Jugando con el entendimiento de las personas y llevándolas a mares de extravíos e ilusiones”, subrayan.
En definitiva, que el único camino posible es apuntarse al estado Islámico que es el que está en posesión de la verdad y la interpretación correcta de la doctrina.
“Es inconcebible que si un musulmán es incapaz de conocer o estimar el resultado de una batalla o el fin de un conflicto, no elija bien la posición de sus pies, dónde pararse y qué bandera izar en el curso de los acontecimientos militares y políticos”, subrayan. Para apostillar: “No es necesario que todo musulmán se convierta en un analista militar e investigador político que pase su tiempo frente a las pantallas siguiendo los canales de noticias, para llegar a la verdad sobre la cual construir su posición legítima respecto de los sucesivos acontecimientos y conflictos preislámicos”, agregan.
“A la luz de la complejidad del escenario, del entrelazamiento de sus líneas y de las múltiples variables, no es jurisprudencia depender de las creencias de los musulmanes para estas variables, cualesquiera que sean. La doctrina es origen y el resto es consecuencia y rama, y no al revés”. "También aconsejamos a los musulmanes en general que se mantengan firmes, que Dios Todopoderoso los fortalezca, porque es el único truco que no será interrumpido por las tormentas de la adversidad o los tornados de la tentación”, concluyen.