Alcocero de Mola se pliega a la Ley de Memoria y pierde su apellido 90 años después
Alcocero es una pequeña localidad a 32 kilómetros de Burgos que un accidente aéreo puso en el mapa el 3 de junio de 1937, en plena Guerra Civil. Ese día, Emilio Mola –el «Director» encargado de organizar y coordinar el golpe militar en julio de 1936– fallecía cuando el bimotor Airspeed AS-6 Envoy en el que viajaba se estrelló en un solitario cerro en las proximidades de la población que más tarde adoptaría el apellido del general.
Mola murió cuando viajaba de Vitoria a Burgos, junto a cuatro militares más: el capitán Chamorro, el sargento Barreda, el teniente coronel Pozas y el comandante de Estado Mayor Senac, en un siniestro que siempre ha estado envuelto en un halo de misterio, por sus diferencias con Franco.
Se habló de sabotaje, el parte oficial lo atribuyó a la niebla e incluso puede que fuera alcanzado por algún caza «nacional», ya que Mola viajaba en un Airspeed Envoy que había pertenecido al ejército republicano y que él confiscó a un desertor para su uso personal.
Después de Sanjurjo
Era el segundo general prominente del alzamiento muerto en accidente aéreo, tras Sanjurjo en julio del año anterior y, como este, era el único que podría haber hecho sombra a Franco.
Fue precisamente el propio Franco quien decidió cambiar el nombre de Alcocero poco después del suceso, al tiempo que mandó erigir un megalítico monumento en la zona del impacto para recordar a quien definió en algunas de sus cartas personales como «un leal compañero de filas».
En su construcción, que terminó en junio de 1939, trabajaron presos republicanos y todos los vecinos de Alcocero, que levantaron un impresionante monumento junto al río Oca, desde cuyo mirador se divisan los campos del valle de la Bureba.
La torre, las cruces y las escaleras se encuentran hoy sumidas en el olvido y cubiertas por la maleza, con las piedras manchadas de grafitis y pinturas.
Si el enclave languidece en el recuerdo no ocurre lo mismo en el caso de la rebautizada localidad, que se ve ahora alcanzada por la normativa. Y es que el municipio burgalés, uno de los seis pueblos que todavía mantienen nombres franquistas, ha iniciado los trámites para «perder» el apellido «Mola», 90 años después, para cumplir con la Ley de Memoria Democrática.
El Ayuntamiento de Alcocero de Mola aprobó el pasado 17 de febrero el cambio de nombre, más como una obligación que como una prioridad, según ha reconocido a Efe el alcalde, Juan Bautista Sagredo, que recuerda que son un municipio pequeño y este tipo de cuestiones les llevan un tiempo del que no disponen.
Según el regidor, han recibido muchas presiones para quitar el apellido «Mola» así que, finalmente, han dado los pasos para hacerlo, si bien advierte de que traerá problemas y sumará «gastos», los derivados de cambiar toda la cartelería del pueblo, la papelería municipal y los registros administrativos.
El cambio de nombre ya se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el 10 de marzo, y se ha abierto un periodo de información pública de 30 días para que todo aquel que quiera pueda alegar contra la decisión, tras lo cual la Diputación Provincial de Burgos deberá emitir su informe.
La ley establece que es la Junta de Castilla y León la que debe autorizar el cambio de nombre, tras recabar los informes pertinentes tanto de sus consejerías como de instituciones o entidades que avalen un cambio que en este caso viene también amparado por la Ley de Memoria Democrática de 2022.
La decisión final deberá adoptarse en un plazo máximo de seis meses, así que es posible que Alcocero deje de apellidarse «Mola» antes de fin de año.
Cueva Cardiel
La localidad saldría de la lista de pueblos con nombre franquista, en la que están también Quintanilla de Onésimo (Valladolid) y San Leonardo de Yagüe (Soria), en Castilla y León, además de Llanos del Caudillo (Ciudad Real), Alberche del Caudillo (Toledo) y Villafranco del Guadiana (Badajoz).
En cuanto al monumento dedicado a Mola, el alcalde ha explicado que no tienen capacidad de decisión sobre el conjunto, que además no está en el término municipal de Alcocero, sino en Cueva Cardiel (Valle de Oca).
En la provincia de Burgos hay otros elementos franquistas que han sido señalados por la Ley de Memoria, como la Pirámide de los Italianos (Valle de Valdebezana), declarada BIC por la Junta de Castilla y León, y el Águila de Sagardía (Cilleruelo de Bricia).