Cambio de paradigma en la política militar de Japón, que pasa de defenderse a prepararse para atacar
Japón desplegó este martes sus primeros misiles de largo alcance de fabricación nacional en dos bases militares, adquiriendo así capacidad de contraataque, lo que marca un cambio respecto a la política exclusivamente defensiva recogida por la Constitución nipona.
El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, confirmó durante una rueda de prensa que los misiles mejorados, que tienen un alcance de unos mil kilómetros, se desplegaron en dos bases de las Fuerzas Terrestres de Autodefensa (el Ejército japonés) ubicadas, respectivamente, en la prefectura de Kumamoto, en el sur del archipiélago, y en la de Shizuoka, en el centro, informa Efe.
Koizumi manifestó que la capacidad de defensa a distancia es una "iniciativa crucial para fortalecer las capacidades de disuasión y respuesta de Japón", ya que "permite hacer frente a fuerzas enemigas que intenten invadir" el país y garantizar la seguridad del personal, "especialmente ante el entorno de seguridad más complejo y severo desde el final de la Segunda Guerra Mundial".
Al ser preguntado por un eventual despliegue similar en la isla de Yonaguni, el titular de la cartera ministerial negó que hubiera planes al respecto, pero agregó que el Gobierno de Sanae Takaichi "continuará reforzando el sistema de defensa en la región suroccidental".
Esta misma semana, las autoridades japonesas anunciaron que su destructor Chokai ha adquirido la capacidad de lanzar misiles estadounidenses Tomahawk tras una serie de modificaciones realizadas en Estados Unidos.
Los anuncios llegan en plena disputa entre Tokio y Pekín, unas fricciones que se remontan a finales de 2025 cuando la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, aseguró que las Fuerzas de Autodefensa japonesas podrían intervenir en caso de un conflicto en el estrecho de Taiwán.
El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, ha informado este martes de que el país ha comenzado a desplegar por primera vez su sistema de misiles antibuques de largo alcance para poner a prueba su capacidad de contraataque en caso de que sea necesario.
"Esta es una iniciativa de suma importancia para fortalecer las capacidades de disuasión y respuesta de Japón, cuyo entorno de seguridad es el más grave y complejo desde el final de la Segunda Guerra Mundial", ha aseverado Koizumi durante una rueda de prensa. Se trata de misiles antibuque Tipo 25 -- una versión modernizada del Tipo 12, con un alcance de casi 1.000 kilómetros--, los cuales han sido desplegados en la base militar de Kengun, en la ciudad de Kumamoto, informa Europa Press.
El despliegue de misiles de largo alcance marca el inicio de la fase operativa de las capacidades de contraataque y representa un cambio significativo en la política de seguridad de Japón, lo que ha desatado ya críticas por parte de otros países, como Rusia. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha lamentado que este despliegue podría obligar a Moscú a tomar medidas para "mantener su capacidad defensiva" ante un despliegue militar de este tipo.