Los salarios de los militares, en perspectiva: España frente a sus aliados de la OTAN
La labor de los militares supone un pilar fundamental para la organización, la seguridad y la estabilidad de los países. Las Fuerzas Armadas desempeñan un papel clave en materia de defensa, protección y preservación de la soberanía de los Estados.
Y es que su presencia no solo se relaciona con los conflictos armados, es decir, con garantizar la defensa nacional frente a posibles amenazas, sino que también cumple con múltiples tareas que contribuyen al funcionamiento y al bienestar de un país.
Además, cada país aporta militares a la estructura de defensa conjunta de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Como alianza de defensa colectiva, los países integrantes ponen sus fuerzas armadas y sus equipos militares a disposición de la organización.
Sin embargo, sus funciones no están igualmente retribuidas. Según cada país, el personal del ejército cuenta con unas tablas de retribución diferentes. En concreto, cada país miembro de la OTAN cuenta con unos salarios en específico.
Los salarios de los militares en España
Dentro de los salarios del ejército español existen diferentes cifras. Y es que el sueldo total se desglosa en diferentes factores, por lo que todo depende de la situación individual de cada soldado. Al igual que ocurre con los salarios de los cuerpos de policía y muchos otros funcionarios públicos, la nómina de un militar se compone de diversos conceptos como la antigüedad, el rango o los complementos.
De esta forma, al sueldo base de cada rango es necesario sumar todos los complementos que existen para obtener la cifra total. En España, el rango más bajo que presta servicios a la Alianza Atlántica cuenta con un salario mensual de 2.958 euros.
En función se escala de rango, el salario va incrementando hasta llegar al máximo, donde los sueldos oscilan los 12.700 euros al mes.
Comparación con el resto de países de la OTAN
Tras la subida de salarios vigente desde el pasado 1 de enero de 2026, todo el personal del ejército ha empezado a recibir un pequeño incremento mensual. Para este año, las retribuciones del sector público incluyen una subida general del 1,5%, con la posibilidad de un 0,5% adicional si la variación interanual del IPC de 2026 es igual o superior al 1,5%.
No obstante, a pesar de esta subida, los militares españoles no se encuentran entre los mejores pagados de la OTAN. Según un informe de WSP, empresa de consultoría de ingeniería y servicios profesionales, España se encuentra en el puesto número 15 de mejores salarios de militares a nivel europeo, muy por detrás de grandes potencias.
Según los datos publicados por la propia OTAN en 2023, los salarios de países como Alemania, Reino Unido, Bélgica o Estados Unidos están muy por encima de los fijados en España. Tanto en los rangos más bajos como en los más altos, las retribuciones fijadas son muy dispares en comparación con nuestro país.
- Estados Unidos: en su rango más bajo, un militar percibe hasta 3.500 euros mensuales aproximadamente, mientras que su rango más alto alcanza los 15.000 euros al mes.
- Reino Unido: otro país de la OTAN con salarios por encima de los españoles es Reino Unido. En el rango 1, los salarios alcanzan los 3.100 euros, mientras que el militar con más jerarquía llega a los 13.600 euros.
- Alemania: el país alemán también tiene unos sueldos considerables. El rango mínimo cobra 3.300 euros mensuales aproximadamente y el máximo hasta 14.700 euros.
- Bélgica: los militares belgas cuentan con salarios superiores a los españoles. En lo más bajo del escalafón, sus militares llegan a los 3.000 euros mensuales, y en lo más alto hasta los 13.300.
Por su parte, el país de la OTAN con peores salarios es Grecia, donde los sueldos de aquellos soldados con rango más bajo no superan los 2.700 euros al mes y aquellos con status más alto no alcanzan los 11.700 euros.
España pierde militares
Durante décadas, vestir el uniforme fue para muchos jóvenes una opción profesional asociada a estabilidad, servicio público y oportunidades de promoción interna. Sin embargo, ese atractivo parece haberse debilitado con el paso del tiempo. Las cifras actuales dibujan un escenario que invita a la reflexión sobre el presente y el futuro del modelo militar español.
La Ley de la Carrera Militar de 2007 establece que el número de militares profesionales en activo debería situarse entre 130.000 y 140.000 efectivos. Ese umbral solo se rozó en 2010, cuando se alcanzaron algo más de 130.000 uniformados. A 1 de enero de 2025, según la última memoria del Observatorio de la Vida Militar, el total se sitúa en 116.739 efectivos.
Esto supone 13.300 militares menos que hace 15 años, una reducción cercana al 11 %. El propio organismo califica esta carencia de “crónica”, al constatar una tendencia claramente descendente desde 2010, con ligeros repuntes puntuales que no alteran el balance global. El déficit actual oscila entre 13.000 y 23.000 efectivos respecto al mínimo y máximo legal previstos.
Por su parte, la pérdida de interés también se refleja en los procesos de acceso. Aunque en 2024 se incrementó la oferta de plazas, más de 8.000 para tropa y marinería, el aumento de solicitudes no fue proporcional. La ratio de aspirantes por plaza ha caído de forma significativa respecto a años anteriores. En 2013 llegó a haber casi 28 aspirantes por cada vacante; hoy la proporción ronda poco más de cuatro.