El encarecimiento de los carburantes por la guerra en Irán frena un 8% el gasto en Semana Santa
Según un estudio de la aplicación financiera Plazo, el gasto medio previsto para esta Semana Santa será de unos 330 euros por persona, frente a los 360 euros del año pasado, lo que supone una caída del 8%.
Una moderación del consumo que refleja cómo la incertidumbre económica se cuela en los planes de ocio.
Los carburantes condicionan los planes
El impacto del precio del combustible no es una percepción abstracta. El 41% de los consumidores ha cambiado sus planes de Semana Santa debido al encarecimiento de los carburantes.
Este dato evidencia una tendencia creciente: aunque muchos hogares aún no han sufrido un golpe directo en su economía diaria, sí ajustan su comportamiento ante la expectativa de precios más altos.
De hecho, más de la mitad de los encuestados asegura que todavía no ha notado de forma directa la subida de costes, pero reconoce que sigue con atención la evolución de los precios y opta por moderar su gasto como medida preventiva.
Más prudencia en el presupuesto
Esta cautela se traduce en decisiones concretas. El 47% de los encuestados ha optado por un plan más económico, mientras que el 34% prevé gastar aproximadamente lo mismo que el año pasado.
Solo un 19% aumentará su presupuesto, lo que confirma un cambio de tendencia hacia un consumo más contenido.
El ajuste no implica necesariamente renunciar al ocio, sino reformularlo. En este sentido, un 21% de los consumidores está reservando su presupuesto para las vacaciones de verano, lo que apunta a una reorganización del gasto más que a una cancelación definitiva de los viajes.
Viajes más cortos y destinos cercanos
El encarecimiento del combustible tiene una traducción directa en la forma de viajar. Los desplazamientos más cortos, los destinos cercanos y las cancelaciones de reservas se imponen como las principales consecuencias de este contexto.
Además, casi la mitad de los encuestados no tiene previsto viajar durante estas fechas. Entre quienes sí lo harán, predominan los viajes dentro de España, lo que reduce el impacto de los costes de transporte.
También se observan cambios en el medio elegido para desplazarse, en busca de opciones más económicas o eficientes, en un momento en el que el precio del combustible vuelve a situarse como un factor clave en la planificación.
La playa vuelve a liderar las preferencias
Pese a la contención del gasto, los hábitos de ocio mantienen ciertas constantes. Las escapadas a la playa recuperan el primer puesto como opción favorita para Semana Santa, tras un periodo en el que el turismo rural y las escapadas urbanas habían ganado terreno.
Junto a ello, aumentan las visitas a familiares y amigos, una alternativa que permite disfrutar de unos días de descanso reduciendo el coste del alojamiento. En cambio, los viajes al extranjero continúan siendo minoritarios, en línea con la búsqueda de opciones más asequibles.
Crece la preocupación por el coste de vida
Más allá de las vacaciones, el estudio refleja una inquietud de fondo. Más de la mitad de los encuestados muestra preocupación por el aumento del coste de vida, aunque todavía no perciba un impacto directo en su economía doméstica.
Por su parte, casi un tercio reconoce que el encarecimiento de bienes básicos ya está afectando a su bolsillo, mientras que alrededor del 16% admite tener dificultades para llegar a fin de mes. Una fotografía que dibuja un escenario de incertidumbre contenida, en el que los consumidores reaccionan antes de que la situación se deteriore.
Cómo se financian las vacaciones
A la hora de afrontar el gasto, los españoles recurren a distintas fórmulas. Casi el 29% no realizará ningún desembolso durante estas fechas, mientras que otro 28% utilizará sus ahorros para cubrir los costes.
Entre quienes sí prevén gastar, casi el 19% pagará con tarjeta de crédito, el 15% recurrirá a financiación en cuotas y un 9% optará por aplazar el pago.