El desengaño amoroso que Inés Zorreguieta no pudo superar
No era un secreto que la joven, quien siempre guardó un perfil bajo, tenía problemas en su vida personal. Inés se enfrentó en su adolescencia a trastornos alimenticios y, ante el acoso de los medios de comunicación, fue siempre protegida por su hermana mayor, quien trató sin éxito de convencer a la joven para que se mudara a Holanda.
Pero hubo unos años en los que Zorreguieta encontró la estabilidad junto a una pareja con la que vivía muy ilusionada. En 2009, la joven fue trasladada a Panamá para ejercer como analista de investigación de las Naciones Unidas. Allí conoció a un compañero de trabajo con quien inició una relación amorosa que terminó en 2012. Entonces, Inés decidió volver a Buenos Aires para intentar superar el desengaño junto a su familia y amigos.
A su vuelta a Argentina, Inés Zorreguieta fue acusada de obtener un puesto de trabajo por enchufe y de no estar preparada para su cargo. La prensa se cebó con la joven, que terminó ingersando en un centro psiquiátrico con problemas de alimentación y depresión. Tras abandonar la clínica, vivía sola en su apartamento porteño, donde esta semana se quitaba la vida sin que su círculo más cercano tuviera indicios de sus intenciones.