La hinchada del PSG lo condena con pitos y Neymar replica con un golazo
Durante 92 minutos Neymar Júnior sobrevivió como un grande a la cascada de pitos que le dedicó su público en el Parque de los Príncipes. Pidiendo la pelota, mejorando la jugada en cada toque, asociándose a sus compañeros y aventurándose entre las líneas contrarias para hacer lo más difícil del fútbol, que es desmarcarse hacia arriba para desequilibrar en donde no hay tiempo ni de respirar. Indiferente al tribunal popular que le sentenciaba, en el minuto 92 ahogó a sus detractores. Hizo el gol de la victoria. Un golazo. Revolviéndose para rematar de espaldas un centro que no habría podido interceptar de otro modo. Lo clavó de media chilena y doblegó a un pobre Racing de Estrasburgo que con lo mínimo estuvo a punto de sacar un empate de París. Así cerró Neymar el penúltimo capítulo de una carrera que él mismo ha convertido en un viaje desaforado.

