Un juzgado declara improcedente el despido de una administrativa que fue sustituida por un robot
La justicia española ha puesto en evidencia que el histórico miedo de obreros o trabajadores a ser sustituidos por máquinas que desempeñen su misma labor, pero sin cansarse, ni dormir, ni cotizar tiene un límite y pasa por un despido improcedente con su consiguiente indemnización. Así queda plasmado en una sentencia publicada este jueves que ha declarado improcedente el despido de una empleada de Lopesan Hotel Management S.L. que, después de 13 años de servicio, fue sustituida por un programa informático o bot de gestión.