María Toledo presenta su ‘Ranchera flamenca’ en Corpo
La presentación del disco se enmarca dentro de la dinámica de Corpo de acoger la puesta en escena y estreno de otras expresiones artísticas como la poesía, la danza o la música. El piano Bechstein de cola para concierto que se exhibe en el museo es el mismo modelo del año 1874 que el lutier alemán regaló a Franz Liszt y que se conserva en su casa-museo de Weimar, Alemania. Es propiedad del coleccionista Roberto Polo y ya ha sido utilizado para otras actuaciones musicales celebradas en el museo.
Además, la cantante ha anunciado en sus redes sociales que firmará discos este jueves, a las 19.00 horas, en el centro cultural San Marcos de Toledo.
María Toledo (nacida en la ciudad de su nombre el 28 de julio de 1983), la primera mujer en la historia del flamenco que se atrevió a cantar acompañándose de su propio piano, ya antes ha abordado con éxito otras fusiones como el flamenco-pop o el latin-jazz. Con cuatro nominaciones a los Latin Grammy e innumerables premios en el universo flamenco, la cantautora, además de titulada en piano por el Conservatorio Profesional de Música Jacinto Guerrero, es licenciada en Derecho, carrera que ejerció hasta que decidió dedicarse por completo a la música, algo que acariciaba desde que a los 8 años eligió el cante como forma de expresión. «Desde muy pequeña soñaba con dedicar mi vida a la música y los escenarios, pero cuando me preguntaban qué quería ser de mayor siempre decía: juez y cantante. Y como vivir de la música no es una apuesta fácil, también estudié Derecho y empecé a ejercerlo». Combinó ambas pasiones mientras pudo, hasta que una venció a la otra. «He construido mi carrera musical desde cero, con mucha constancia y mimando la calidad de todo lo que hago».
El disco es un viaje al pasado filtrado por el sello personalísimo de la cantante. Grabado parcialmente en Jerez de la Frontera, en pleno barrio de Santiago, el compás y soniquete de este mítico enclave musical se escuchan en algunos de sus 11 cortes, todos ellos temas clásicos y ahora producidos por la propia María Toledo
y Curro Carrasco, de Navajita Plateá. La grabación del disco se completó entre Sanlúcar de Barrameda y los estudios PKO de Madrid.