España salda una «deuda histórica» con los vecinos de Muñoz (Salamanca) 43 años después del trágico accidente
Barcones ha sido la encargada de cerrar un emotivo acto realizado ante el monolito levantado en memoria de las víctimas, en la calle Despojado de Muñoz, justo enfrente de donde aún hoy transcurre la vía y con tránsito ferroviario. La música y las sentidas palabras pronunciadas por autoridades y supervivientes aportaron tenues tonos a una soleada mañana en el Campo Charro cuando ya está a punto de expirar el otoño. «Hace 43 años hubo un día que duró todos los siglos. A las 9.10 horas, el tiempo se estancó para siempre en las almas de los pueblos de esta comarca. Los relojes se pararon en toda Salamanca para compartir el dolor de cinco pueblos que perdieron su futuro en una vía de tren», ha arrancado su discurso la delegada.
Consciente de que «las palabras no sirven», Virginia Barcones ha reconocido que «hay golpes en la vida tan fuertes que abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el rostro más fuerte». Sin embargo, recuerda que «los hijos siempre viven en el corazón de sus padres», y también, extiende, en de todos los presentes. «Hemos venido a agradecer el ejemplo de los habitantes de este pueblo, que afrontaron la tragedia con una solidaridad inusual», ha resumido la delegada. «Reaccionasteis con entereza sobrenatural para ayudar a los heridos. Esta medalla colectiva debe serviros para que no olvidéis nunca que el ser humano es tan bueno como lo mejor. Demostrasteis bondad, arrojo en el auxilio y la importancia de una mano en un hombro«, ha proclamado, esta vez, dirigiéndose a los vecinos de Muñoz en segunda persona.
La delegada del Gobierno ha llevado entonces su discurso hacia un plano más personal, visiblemente afectada, calificando como «imposible» no emocionarse ante semejante acontecimiento. «Yo soy de Soria, tenía dos años cuando ocurrió el accidente, pero también soy de un pequeño pueblo y sé que lo que le pasa a uno, nos pasa a todos. Y esto se ha quedado para siempre en el alma de los que aquí vivís», ha matizado, reconociendo que por su desempeño civil no está acostumbrada a lidiar con situaciones tan trágicas. «El trabajo que tenemos hay días que es muy bonito, muy gratificante, y hay día que son muy duros», ha dicho.