La ética del voto
Al presidente del Gobierno le gustan los golpes de efecto, como volvió a demostrar la mañana del 29 de mayo. Aún estábamos asimilando los resultados de las elecciones municipales y autonómicas de la víspera, cuando sorprendió a propios y extraños con la convocatoria de elecciones generales para una fecha tan insólita como el 23 de julio. ¡En plena canícula! Así que hemos pasado sin solución de continuidad de una campaña electoral a otra. La convocatoria dibuja un estilo absolutamente personalista de ejercer el poder. Ni llama la atención que Sánchez anunciara de forma precip ...