La candidatura para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX)del 2024 será clave para la 4T. La misión será asegurar su bastión y tumbar el optimismo que la oposición carga desde el 2021; y para ese objetivo, las fichas del oficialismo comenzaron a tomar su rumbo. “Les vamos a ganar”, decretó Clara Brugada enMILENIO Televisión. “Será un honor y privilegio participar”, dijo por su parteOmar García Harfuch en conferencia de prensa. Ambos cercanos a Claudia Sheinbaum — hoy líder de la 4T — avivan los ánimos de cara al arranque del proceso interno local.La ex alcaldesa de Iztapalapay el ex titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han sido los perfiles preferidos de la contienda, más no los únicos. Y aunque uno que otro de éstos desistió de la carrera, otros más aún aguardan desde la banca de los indecisos.Cuauhtémoc y Monreal: entrada por salida“¡Presidenta, presidenta!”, entonaron el 7 de septiembre afines a Sheinbaum Pardo tras su victoriaen el proceso que, hoy por hoy, la encamina a convertirse en la primera Presidenta de México. Ricardo Monreal llevó su mano a la boca, se abrochó el saco y se cruzó de brazos; la encuesta del partido lo había situado en el penúltimo lugar del podio (el quinto de seis). El senador con licencia dio vuelta a esa página y horas después, en un espacio radiofónico, definió el siguiente objetivo en su mira: la Jefatura de Gobierno.Pero un par de días después, el 12 de septiembre, el legislador declinóy su camino se redireccionó a la campaña de Claudia Sheinbaum, quien lo nombró Coordinador de Organización y Enlace Territorial. “Con toda seriedad y responsabilidad”, Monreal Ávila asumió el cargo que le otorgó la líder de la 4T, quedó descartado de las opciones a la corona capitalina y al espacio que éste dejó arribó el ex futbolista Cuauhtémoc Blanco.“Yo crecí ahí, yo nací ahí”, comentó el ex delantero que brilló en el Club América y, años después, buscó su estrellato en la política al frente de la gubernatura de Morelos. “Esto es como el fútbol: que gane el mejor”, puntualizó para MILENIO Televisión.Blanco Bravo se ‘destapó’ el 13 de septiembre, un día después de la declinación de Monreal. El oriundo de Tepito estaba dispuesto a tomar licencia de su cargo como Gobernador y se mostraba despreocupado por la delantera que Harfuch y Brugada ya habían trazado. El afán por la ciudad duró poco más que el de Monreal. Tras una reunión con Mario Delgado, dirigente nacional, el ex futbolista decidió desistir de su aspiración. Cabe señalar que Cuauhtémoc había rechazado la posibilidad de gobernar alguna de las 16 alcaldías, por lo que sólo refrendó su compromiso con López Obrador y Sheinbaum Pardo: “Donde Morena me necesite, ahí estaré”, escribió en X.La incertidumbre de Delgado La Jefatura de Gobierno de la capital mexicana podría hacer que Mario Delgado reconsidere el “honor” de encabezar el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El primer anhelo del dirigente por gobernar la urbe se remonta al 2012, el cual fue frustrado por Marcelo Ebrard. En 2017, Delgado Carillo volvió a apostar y perdió ante Claudia Sheinbaum; misma quien, hoy por hoy, tiene en sus manos la decisión de Mario de aventarse, o no, por la tercera. “Tendré que platicarlo con nuestra líder, Claudia Sheinbaum, porque para mí es muy importante su opinión”, comentó en conferencia del 19 de septiembre pasado. No será hasta el 25 de septiembre cuando el dirigente dé a conocer su veredicto final. “Seré el primero en actuar en congruencia, en analizar cuáles son las consecuencias de mi salida”.Además de la Presidencia de la República, en 2024 se renovarán las gubernaturas de nueve estados: seis de ellos bajo el mando de la 4T (CDMX, Chiapas, Morelos, Puebla, Tabasco y Veracruz), dos del Frente Opositor (Yucatán y Guanajuato) y una por Movimiento Ciudadano (Jalisco). La convocatoria para que las y los aspirantes de Morena se registren estará abierta el 25 y 26 de septiembre.Aunque se planea replicar el modelo aplicado para nivel federal, el partido determinó que no será necesario la separación de cargos.