La startup Stori, cofundada por Marlene Garayzar, oficialmente se convierte en la primera tarjeta de crédito que llevará el sello de “Hecho en México”, dicha marca que usa el gobierno para destacar el origen de los productos nacionales.Stori es la novena empresa mexicana en alcanzar el estatus de unicornio, ese club exclusivo de startupsque valen más de mil millones de dólares sin cotizar en bolsa de valores ni formar parte de un gran grupo empresarial.Pero lafintechno solo es la primera en hacer algo en México, sino también fue la primera en ser fundada por una mujer, Marlene Garayzar.Nació el 2 de abril de 1981 en Baja California Sur, en una familia de clase media donde la educaciónsiempre fue prioridad, pues sus papás apostaron por darle las mejores oportunidades posibles, y desde pequeña encontró un espacio en las clases de pintura.Entre colores y lienzos, nació un amor profundo por el arte y el sueño de algún día viajar por el mundo pintando, sin embargo su camino profesional tomó otro rumbo.Sus rasgos por el emprendimiento se vieron marcados cuando su padre decidió tomar un camino diferente en el negocio familiar. Marlen enfrentó nuevos retos en esa transición, una de ellas fue mudarse a la Ciudad de México, decidió estudiar la carrera en Relaciones Internacionales, en el Tec de Monterrey, y más adelante una Maestría en Administración, Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), siempre con el respaldo y la libertad que le dieron sus padres.“Una vez, mi mamá me dijo: ‘Estudia lo que quieras, pero sé la mejor’”, recordó en una entrevista con el podcast de Oso Trava. Mundo profesionalSu carrera en el mundo financiero comenzó en Peugeot Finance, donde trabajó de cerca con su jefe en la creación de una financiera desde cero. Rápidamente se posicionó como una mujer destacada dentro de la firma.En 2008, en medio de la crisis financiera que golpeó con fuerza a la industria automotriz, Marlene no dudó en ofrecerse para enfrentar uno de los retos más complejos: recuperar la cartera vencida. Así, asumió un rol clave en el área de cobranza, demostrando su capacidad para tomar decisiones firmes en tiempos difíciles.Con el tiempo, llegó un momento en que Marlene decidió hacer una pausa y replantearse sus metas, a pesar del camino que ya había construido en el mundo corporativo, eligió salir y fundar una consultora, enfocada en apoyar al gobierno mexicano en proyectos de transición, como la elaboración de libros blancos o infraestructura carretera.Fue en 2014 cuando recibió un mensaje inesperado desde Londres: una fintech le ofrecía trabajo. Sin saber del todo qué era una fintech, tomó la que sería una de las decisiones más importantes de su vida: entrar al mundo de la banca digital y sumarse al universo fintech.En ese momento, aunque ya había formado una familia y acumulado logros profesionales “Sentía que no estaba completamente realizada, que todavía me faltaba rumbo”.Esa inquietud se convirtió en motor para explorar nuevos caminos y abrirse a lo desconocido, incluso si eso significaba empezar desde cero en un mundo completamente nuevo.Para 2020, junto a Bin Chen, Maestro en administración, Sherman He, experto en ciencias de la computación, y Nick Chen decidieron crear Story, el motivo: promover la inclusión financieraen México, otorgando crédito bajo el régimen sociedad financiera de objeto múltiple (Sofom).“Estoy construyendo una plataforma digital para atender a la población desfavorecida de Latinoamérica, solucionando el problema del acceso al crédito. Tengo más de 19 años de experiencia en servicios financiero” dice en su cuenta de Linkedin.De esta forma logró que Stori tenga una valuación de mil 200 millones de dólares, con 2 millones de tarjetas emitidas.AC