¿Volverá la multa?: las definiciones ante semana clave para proyecto de voto obligatorio en el Senado
La Cámara de Diputados envió al Senado el proyecto de ley que ratifica el voto obligatorio para las próximas elecciones, pero sin contemplar sanciones a quienes no concurran a votar. Esta decisión generó un fuerte revuelo: aunque el voto es constitucionalmente obligatorio, sin una multa efectiva la norma podría quedar en letra muerta.
La votación en la Cámara Baja —75 votos a favor, 47 en contra y 14 abstenciones— rechazó las sanciones económicas, que originalmente se plantearon entre 34 mil y 206 mil pesos para ciudadanos incumplidores. Los extranjeros mantendrían su derecho a sufragio, pero sin sanciones en caso de abstenerse.
En respuesta, la oposición anunció un freno legislativo: bloqueará en las comisiones del Congreso las iniciativas del Ejecutivo como represalia por el incumplimiento del acuerdo suscrito. Esto ha suscitado llamados desde distintos sectores hacia el Gobierno para reponer la multa y no generar que el proyecto se entrampe a solo dos meses de las elecciones presidenciales y parlamentarias.
En la línea de contención que ha adoptado el Gobierno, por medio de la ministra secretaria general de la Presidencia, Macarena Lobos, durante este sábado remarcaron que respetarán el compromiso de reponer la multa. Esto, adelantó, irá de la mano el ingreso de una reforma constitucional para “elevar a futuro los requisitos de los extranjeros para participar en las elecciones”.
“Estas son dos iniciativas que van por separado, pero están mancomunadas porque, en la práctica, la idea es que puedan tramitarse de manera conjunta. Estamos trabajando con todos los actores para poder avanzar, y esperemos que ese mismo espíritu de diálogo, de respeto, de colaboración, sean los que primen en el Congreso”, indicó la secretaria de Estado.
En medio de este clima tenso, desde el Senado ya han anticipado posturas en torno al debate. El senador Ricardo Lagos Weber (PPD), integrante de la comisión de Régimen Interior, hizo un llamado claro y dirigido justamente al Ejecutivo. “Tengo la esperanza que el gobierno pueda ordenar lo que ha ocurrido, el desencuentro que ha tenido lugar respecto al tratamiento del voto obligatorio y las eventuales multas. Cuando esto ocurre, al final del día no es un uno responsable, son todos: el Ejecutivo el que se ha envuelto en esto”, señaló.
Además, el senador oficialista expresó la necesidad del orden que debe establecer el Gobierno para que exista un consenso en torno a la iniciativa y no generar cortocircuitos con la oposición. “Que se converse con las fuerzas políticas, en particular del oficialismo en el Senado, y de esa forma llevar una propuesta concreta que sea aprobada y de esta forma terminar con el boicot incomprensible de la derecha, que en vez de ejercer su mayoría, se retira de la sala del Senado“, manifestó el parlamentario.
Desde la oposición en tanto advierten que el voto debe contemplar la sanción como piso mínimo. “Cuando la obligatoriedad no contempla una multa, no es verdaderamente obligatoria”, mencionó la senadora Paulina Núñez (RN), quién acusó además que en la Cámara Baja se votó “con calculadora en mano”.
Por ello, apuntó a que el Ejecutivo “cumpla su palabra y honren los acuerdos alcanzados”. “Desde el Senado, estamos disponibles para que la próxima semana enviemos una señal clara y certera al país de cara a las próximas elecciones. Si el Gobierno mantiene el acuerdo, nos comprometemos a tramitar el proyecto con celeridad“, manifestó, anticipando que se podría votar la iniciativa entre martes y miércoles bajo estas circunstancias.
Ahora en el Senado el foco estará en si se logra, o no, la restitución de las sanciones ecónomicas. Se espera por parte del Ejecutivo que antes de la primera quincena de octubre la iniciativa llegue a buen puerto con las indicaciones que presentará.