El antiguo convento franciscano de Huelva donde se hospedó Cristóbal Colón antes de partir a América
En la provincia de Huelva se levanta un edificio monumental de estilo gótico-mudéjar donde se alojó Cristóbal Colón antes de partir en su viaje hacia el Nuevo Mundo: el monasterio de Santa María de la Rábida. Este se ubica en Palos de la Frontera y recibió también a Hernán Cortés, Gonzalo de Sandoval y Francisco Pizarro. Con más de 2.000 metros cuadrados de superficie, fue construido entre los siglos XIV y XV por la Orden Franciscana.
Un paseo por la época de Colón
Ubicado en las orillas del río Tinto, el Monasterio de la Rábia presume de haber sido la estancia Cristóbal Colón entre 1485 y 1486, cuando se estaban haciendo los preparativos de un viaje que acabó con la llegada a América.
Aquí el navegante fue tratado con mucha hospitalidad y recibió apoyo espiritual y logístico por parte de los monjes, quienes lo pusieron en contacto con la Corona y los marineros de la zona. Además, allí conoció a Martín Alonso Pinzón, quien le proporcionó una ayuda económica muy importante para poder emprender su expedición.
En su interior se conservan prácticamente intactos los espacios que ocupó Colón, por lo que evocarás como era la vida en un convento franciscano en sus tiempos. Merece la pena recorrer el claustro mudéjar del siglo XV, donde el tiempo parece haberse detenido.
Otro de los elementos relevantes que se conservan en el monasterio son unas pinturas al fresco conocidas como Poemas del descubrimiento que realizó el artista Daniel Vázquez Díaz en 1930. Estas exponen imágenes relacionadas con la llegada de Colón a La Rábida y su estrecha relación con Fray Juan Pérez, además de su expedición a América, la partida desde el Puerto de Palos y las tres carabelas.
Pero sin duda lo más importante e interesante del templo franciscano es la imagen de la Virgen de los Milagros, a la que le rezó el propio Cristóbal Colón antes partir al mar. Se trata de una advocación mariana representada en una figura de alabastro de estilo gótico con metro y medio de altura y que es considerada la patrona de Palos de la Frontera.
¿Cómo se puede visitar el Monasterio de La Rábida?
A este monasterio merece la pena dedicarle tiempo para recorrer con tranquilidad todos sus espacios y poder observar con precisión cada uno sus detalles. Lo más recomendable es pasar allí dos o tres horas, suficientes para comprender la relevancia histórica del lugar.
Sus puertas están abiertas para recibir visitas de martes a domingo entre las 10:00 y 18:00 horas. Solo permanece cerrado los lunes; el 1, 5 y 6 de enero, y el 24, 25 y 31 de diciembre. La entrada cuesta 4 euros (3 euros para estudiantes y jubilados). Al ser un lugar donde todavía habita una comunidad de monjes franciscanos, se puede acceder a una misa que se celebra a diario a las 18:00 horas, justo cuando acaba la visita pública.