Mercedes revoluciona la movilidad eléctrica con un motor de 13 kg que sorprende por su potencia
Nuevo paso en arquitectura de motor eléctrico
El fabricante británico Yasa, adquirido por Mercedes‑Benz en 2021, ha presentado un motor eléctrico de flujo axial (una arquitectura diferente a la habitual de flujo radial) que pesa apenas 13 kg y es capaz de desarrollar una potencia máxima superior a los 1.000 CV (alrededor de 750 kW) en fase de pruebas funcionales. Este diseño representa un salto notable respecto a los motores eléctricos convencionales y sobre la propia marca: la densidad de potencia anunciada alcanza los 59 kW/kg, frente a los 42 kW/kg de su anterior generación, lo que puede suponer casi triplicar lo que hoy ofrecen muchos sistemas comerciales.
¿Qué es un motor de flujo axial y por qué importa?
Arquitectura y funcionamiento
En un motor eléctrico de flujo axial, los polos magnéticos y el flujo de campo están dispuestos en placas o discos que giran paralelas al eje. Esto contrasta con los motores de flujo radial convencionales, donde el flujo va de forma radial al eje. Gracias a esta disposición, se consigue:
- Una reducción de volumen al estrechar el diseño axialmente.
- Menor masa rotacional e inercia, lo que mejora aceleración y respuesta.
- Mejor integración en vehículos deportivos o electrificados con espacio limitado.
Ventajas en rendimiento y eficiencia
La combinación de menor peso (13 kg) y alta potencia (más de 1.000 CV) permite un uso más eficiente del sistema: menor masa total con igual o mayor fuerza motriz. En el caso de Yasa, la potencia continua del motor se sitúa en aproximadamente 350‑400 kW (469‑604 CV), lo que ya representa cifras significativas para un solo motor de esa masa. Además, un sistema más pequeño y ligero implica menos consumo energético, mejores cifras de autonomía y menor penalización al montar múltiples motores en un vehículo (dual, tri o quad motor).
Implicaciones para la industria automotriz
La incorporación de esta tecnología por parte de Mercedes‑Benz (a través de su filial AMG) podría marcar un antes y un después en la movilidad eléctrica de altas prestaciones. Se trata de una apuesta clara por motores muy potentes, ligeros y escalables. Mayor rendimiento, menor peso y mejor eficiencia podrían redefinir las berlinas deportivas eléctricas y los SUV de gama alta. Aunque aún no se ha confirmado en qué modelo debutará, Mercedes apunta a una futura berlina eléctrica de altas prestaciones como primer candidato. Además, al tratarse de un prototipo funcional en banco de potencia y fabricado con procesos escalables (según la marca), no estamos ante un mero ejercicio de laboratorio, sino ante una solución cercana a producción en serie.
Desafíos y consideraciones
A pesar de los avances, los retos siguen presentes:
- Garantizar durabilidad y fiabilidad en condiciones reales de uso.
- Controlar los costes de fabricación y asegurar que el precios sean compatibles con producción en volumen.
- Gestionar la integración térmica y la refrigeración del motor, que en un diseño ultracompacto se vuelve más crítica.
- Adaptación del resto del vehículo (estructura, sistema de transmisión, batería) para aprovechar la masa reducida y la potencia elevada.
¿Qué significa para el usuario final?
Para el conductor o el comprador de un vehículo eléctrico deportivo, esta tecnología se traduce en:
- Mayor agilidad de conducción gracias al menor peso del motor.
- Potencia de superdeportivo sin sacrificar espacio o peso excesivo.
- Posibilidad de que fabricantes tradicionales consoliden su ventaja frente a nuevos entrantes en el mercado EV premium.
A medio plazo, este tipo de soluciones también puede acelerar la adopción de motores eléctricos más compactos y potentes en modelos que hasta ahora no podían permitirse este nivel de prestaciones por coste, tamaño o peso.
Perspectivas futuras
El desarrollo de Yasa abre la puerta a vehículos con configuraciones múltiples de este motor: dos, tres o incluso cuatro unidades podrían incorporarse, maximizando la potencia sin aumentar demasiado el peso. Esto permite a los fabricantes diseñar vehículos eléctricos que no solo compiten con los térmicos más deportivos, sino que los superan en eficiencia y coste de uso. En el entorno de transición hacia el eléctrico, tecnologías como ésta son clave para que el rendimiento deje de ser un freno. El motor de flujo axial de Yasa representa una señal clara de que la industria avanza hacia el equilibrio entre potencia, peso y eficiencia. Para el usuario, significa que en los próximos años los vehículos eléctricos podrían ofrecer sensaciones de conducción de alto nivel sin comprometer agilidad, espacio o costos de operación.