La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) sigue en el aire, pero no es impedimento para que la Comunidad gallega materialice los suyos en tiempo y forma. El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, sacó pecho este miércoles de la «estabilidad» que permite a Galicia sacar adelante los presupuestos autonómicos para 2026 en un contexto que definió como de «incertidumbre». Ayer fueron aprobados en pleno del Parlamento, con el voto a favor del PPdeG y el rechazo de la oposición, con un total de 14.240 millones de euros, un 2% más que en el ejercicio anterior. En palabras de Corgos, las cuentas aprobadas el miércoles vuelven a orientarse a «potenciar los servicios públicos, reforzar las inversiones que precisa Galicia, y todo ello siempre manteniendo el equilibrio presupuestario, reduciendo la deuda y reduciendo los impuestos». La propuesta salió adelante gracias a la mayoría que ostenta el Grupo Popular, pero sin el visto bueno de PSdeG y BNG. Durante el debate, la socialista Elena Espinosa abrió el turno de intervenciones destacando el incremento de la aportación del Gobierno a Galicia y defendiendo que la Xunta «podría hacer más» con esos fondos. Cargó contra unos presupuestos que tachó de «maquillados», con partidas «de escaparate», y criticó la gestión de la Xunta en materias como la prevención de incendios, al no aprobar en plazo el Pladiga. Desde el BNG, Noa Presas hiló las consignas de la manifestación contra el proyecto de Altri del pasado domingo con las nuevas cuentas para acusar al PP de estar «dispuesto a vender Galicia». Acusó a los populares de faltarles «la más mínima voluntad de escucha» y de «confundir mayoría absoluta con absolutismo», reprochando que no se incorporase ninguna de las 575 enmiendas presentadas por su grupo. Sus quejas las dirigió a la necesidad de «rescatar servicios públicos» y «avanzar en derechos» A continuación, la popular Paula Prado respondió rechazando las enmiendas de la oposición y defendiendo que estos presupuestos garantizan que «Galicia gobierna hoy y seguirá gobernando mañana». En otro turno del PSdeG intervino su líder, José Ramón Gómez Besteiro, en una sesión salpicada por las acusaciones internas por el caso del expresidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. Centrándose en las cuentas, Besteiro lamentó que el Parlamento se haya convertido en un espacio para «dar forma a decisiones tomadas de antemano», con unos presupuestos que se aprueban »igual que entraron, sin mejoras y sin escuchar lo que pasa fuera«; y defendió que aceptar enmiendas »no es debilidad, sino responsabilidad política«. En declaraciones previas al debate parlamentario, Corgos contraponía la «estabilidad» del escenario gallego a la «incertidumbre» del nacional y señalaba al Gobierno, que por el momento no ha logrado sacar adelante los PGE, en «un día importante» para Galicia, en el que culminó un proceso presupuestario que «comienza en primavera». Frente a ello, recordó que otras CCAA están convocando elecciones «precisamente porque no son capaces de aprobar esos presupuestos». El presidente del Parlamento gallego, Miguel Ángel Santalices, celebró la aprobación de las cuentas de y aplaudió que Galicia sea «la primera comunidad» en hacerlo.