Los Marines de EE UU compran un mortero sobre ruedas que dispara, huye y vuelve a disparar en menos de dos minutos
El Cuerpo de Marines de Estados Unidos ha adjudicado un contrato de 4,9 millones de dólares a Global Military Products para recibir el sistema de mortero móvil Scorpion Light, una plataforma diseñada para disparar, desplazarse y volver a disparar en menos de dos minutos. Los sistemas se someterán a pruebas de fuego real antes de decidir su producción en serie.
El Scorpion Light monta un mortero de 81 mm sobre un vehículo todoterreno MRZR Alpha 6×6 de Polaris. Su tripulación de dos Marines puede desplegar el arma, disparar ocho rondas y abandonar la posición antes de que la artillería enemiga calcule su ubicación. Este ciclo de disparo y huida resulta esencial en un campo de batalla dominado por drones de reconocimiento y radares contrabatería.
Tecnología para golpear primero y huir
El sistema incorpora un avanzado control de tiro digital que minimiza la intervención humana en el apuntado y la corrección. Los operadores pueden batir múltiples objetivos en sucesión rápida, algo impensable con los morteros tradicionales de base fija que los Marines han utilizado durante décadas.
El vehículo ofrece una capacidad de carga total de 1.633 kilogramos, suficiente para transportar hasta 48 granadas de mortero junto al sistema de armas. Ucrania ya ha desplegado en combate el mortero español Alakrán sobre vehículos ligeros, confirmando que la tendencia global apunta hacia sistemas de fuego indirecto cada vez más móviles.
Pensado para las islas del Pacífico
La adquisición se enmarca en la reestructuración del Cuerpo de Marines hacia unidades expedicionarias más pequeñas y dispersas, concebidas para operar en cadenas de islas del Pacífico occidental con apoyo logístico limitado. En ese escenario, un mortero que cabe en la bodega de un V-22 Osprey y puede operar desde cualquier playa o camino de tierra resulta un multiplicador de potencia de fuego.
EE UU está revisando todo su arsenal de armas ligeras como parte de esta transformación, priorizando sistemas que combinen letalidad, movilidad y capacidad de supervivencia en entornos donde cada posición fija es un blanco.
Si las pruebas de fuego real confirman las prestaciones anunciadas, el Scorpion Light podría convertirse en el mortero estándar de las unidades avanzadas de los Marines en la próxima década.