El PP exige al Gobierno "dimisiones, ceses y soluciones" ante la tercera semana de paros médicos
Por si alguien
pensó que no llegaría -porque se habría encontrado una solución antes– aquí
está. Esta mañana dio comienzo la tercera semana de huelga médica nacional indefinida
de este 2026, que promete ser el año en el que la profesión mantenga el pulso
al Ministerio y al Gobierno hasta sus últimas consecuencias.
La ministra de Sanidad, Mónica García ha quedado desacreditada como interlocutora en una negociación que nunca fue tal por su parte, y se ha convertido en el foco de un conflicto que ya está en una fase de resistencia prolongada. El clima que se respiraba en los hospitales es el de una lucha que ha dejado de ser técnica y se ha convertido en un problema de Gobierno.
Desde primera hora, los centros sanitarios de toda España funcionaron bajo servicios mínimos, con consultas aplazadas y una actividad asistencial tensionada que los facultativos describen como "la consecuencia inevitable de meses de inmovilismo". La jornada ha estado marcada por la ausencia de avances y por la sensación, cada vez más extendida entre los profesionales, de que el Ministerio ha perdido el control político del conflicto.
El detonante de esta nueva escalada fue la cancelación, el pasado jueves, de la reunión prevista entre Sanidad, el comité de huelga y las comunidades autónomas. El Ministerio la atribuyó a un supuesto cambio de postura sindical, y los médicos respondieron acusando a García de "ningunear" al colectivo y de dinamitar el diálogo. En los pasillos de los hospitales, la frase más repetida hoy en los corrillos ha sido que "no se puede negociar lo que nunca se ha querido negociar".
El
comité – integrado por CESM, SMA, Médicos de Cataluña, Amyts, SME y
O’mega–envió este lunes una
Responsabilidad de Sánchez
A esa percepción se ha sumado esta mañana el Partido Popular, que reclamó públicamente que Pedro Sánchez deje de "huir de su responsabilidad" y "asuma el liderazgo del conflicto".
La
vicesecretaria de Sanidad del partido, Carmen Fúnez, ha recordado que el país acumula "millón y medio de cancelaciones, nueve meses de huelgas sanitarias y
otra más esta semana", y que el propio comité de huelga ha dejado claro que Mónica García "ya no es una interlocutora válida".
«Dimisiones y ceses»
Fúnez ha ida más allá al exigir "dimisiones, ceses y soluciones" subrayando que "la
sostenibilidad del sistema, las condiciones laborales de los médicos y la
calidad asistencial requieren decisiones que trascienden un Ministerio incapaz
de abordarlas", máxime ante el
En los
hospitales, el impacto asistencial se dejó sentir desde primera hora. Aunque
los servicios mínimos garantizan la atención urgente, la actividad ordinaria
volvió a sufrir un frenazo importante.
Los médicos recordaron que esta es ya la tercera semana de protesta
estatal del año y que el calendario de paros se extenderá, como mínimo, hasta
junio.
"No pedimos privilegios, pedimos condiciones dignas para ejercer la Medicina", insistieron desde el comité, que mantiene sus reivindicaciones: jornada de 35 horas, reconocimiento del exceso de jornada, clasificación profesional acorde a la responsabilidad clínica y un modelo de jubilación flexible.
"No hay nada firmado ni garantizado"
Mientras tanto, desde el departamento de Mónica García insistieron en que el margen estatal está "prácticamente agotado" y que son las autonomías las que deben desarrollar mejoras adicionales. Un argumento que no hace más que encender la ira de los médicos, que recuerdan que el conflicto nace de un anteproyecto impulsado por el propio Ministerio sin una negociación real. "No hay avances, no hay propuestas y no hay voluntad política", resumía esta mañana un portavoz sindical.
La versión de García es que los sindicatos "acuerdan con una mano y rompen con la otra" ya que, según ella, en diciembre, enero y la semana pasada" se alcanzaron acuerdos que desembocaron igualmente en huelgas». Un relato que la ministra mantiene pero que ya no cuela. El comité de huelga ha aclarado que el Ministerio ha confundido "acuerdos de procedimiento con avances reales”. "No hay nada firmado, nada garantizado y nada que responda a nuestras reivindicaciones".
Por otro lado, el Foro de la Profesión Médica, al que la ministra usó hace unas semanas para tratar de confundir a la opinión publica anunciando un falso acuerdo, expresó este lunes su "total apoyo" al comité de huelga y denunció la "precariedad estructural" que arrastran los facultativos, desde la regulación de las guardias hasta la falta de tiempo real para la formación continuada. También alertó del aumento de agresiones a sanitarios, un fenómeno que calificó de "intolerable", y reclamó una negociación "real y eficaz" con Sanidad.
Alto respaldo en Primaria y hospitales
La primera jornada de huelga de la semana ha dejado un balance muy dispar entre autonomías, y entre los datos oficiales y los de los sindicatos. El seguimiento ha oscilado entre el 5 y el 20% , según los primeros datos facilitados por algunas de las consejerías del ramo, más o menos similares a otras convocatorias, y que los sindicatos elevan en muchos casos al 60%.
Además, centenares de médicos se han manifestado en Barcelona, Madrid y en San Sebastián, en sendas convocatorias en la primera jornada de la semana de huelga, que seguirán en los próximos días. En Andalucía, el SAS cifró el paro en un 20%, mientras que el Sindicato Médico SMA lo elevó por encima del 50%. En Cantabria, la Consejería habló de un 19,6%, frente al 60–70% estimado por el sindicato de la región. En el País Vasco, el Servicio de Salud situó el impacto en un 16%, con Bilbao a la cabeza (17,67%). Baleares registro uno los porcentajes más altos de seguimiento: hasta un 70% en hospitales y un 45% en primaria, lo que derivó en 72 operaciones y 2.758 consultas suspendidas.