Los acreedores de las renovables quieren que España gane el Mundial... para quedarse con los 51,5 millones de dólares del premio
Los inversores afectados por los recortes retroactivos de las primas a las renovables ejecutados por España se han convertido en los mayores hinchas de la selección española de fútbol para el Mundial que se va a disputar en pocas semanas en Estados Unidos, México y Canadá. Y no por cuestiones deportivas. Su deseo es que la selección llegue lo más lejos posible en el campeonato para después embargar el premio en metálico que la FIFA, organizadora del torneo, reparte entre las selecciones participantes.
Los acreedores han intensificado sus actuaciones judiciales en Estados Unidos para ejecutar las que consideran obligaciones de pago derivadas de los arbitrajes internacionales. Hasta la fecha, los tribunales estadounidenses han reconocido siete resoluciones favorables a los inversores afectados, con obligaciones de pago cercanas a los 688 millones de euros.
Según han explicado los representantes legales de estas compañías, las actuaciones desplegadas en EE UU incluyen nuevas órdenes de "discovery" dirigidas a rastrear activos, pagos, transferencias y operaciones financieras relacionadas con organismos públicos, empresas estatales y entidades vinculadas al Reino de España. Entre ellas, figuran requerimientos judiciales dirigidos a proveedores, patrocinadores y entidades relacionadas con la organización del Mundial para conocer todas las fuentes de financiación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El objetivo último de estas actuaciones es tratar de embargar estos activos para cobrarse la deuda que, según sostiene, les reconocen diversos laudos de arbitrajes internacionales por el recorte de las primas y que el Estado español hasta ahora no ha pagado tras presentar diversos recursos.
Entre los objetivos potencialmente embargables que están encima de la mesa para estos acreedores están los premios que se reparten en el Mundial y que alcanzan los 51,5 millones de dólares para el ganador del torneo.
La mera presencia de España en el Mundial ya le garantiza unas notables ganancias a la Federación Española de Fútbol. Según ha informado la FIFA, solo por estar presente ingresará 10,5 millones de dólares.
La lógica deportiva, sin embargo, invita a pensar que el combinado de Luis de la Fuente supere la fase de grupos -se enfrentará a Uruguay, Cabo Verde y Arabia Saudí- y se clasifique para los dieciseisavos de final. En tal caso, el premio ascendería ya a 12,5 millones. La cantidad iría en aumento a medida que la selección fuese superando rondas: 16,5 millones por llegar a octavos de final, 20,5 por pasar a cuartos, 28,5 millones por quedar cuarta, 30,5 por ser tercera, 34,5 por ser finalista y 51,5 millones por levantar la Copa del Mundo en la final a disputar el 19 de julio en Nueva York.
El Falcon, en el punto de mira
Los acreedores también consideran que, vinculado a la celebración del Mundial, determinados activos como el avión oficial Falcon que emplea Pedro Sánchez para sus desplazamientos, podrían ser susceptibles de incautación si entran en territorio estadounidense para asistir a alguno de los partidos del Mundial, como ha detallado recientemente el abogado Matthew McGill, socio del bufete King & Spalding y principal representante legal de buena parte de los inversores afectados.
El abogado recordó que la que fuera presidenta de Argentina, Cristina Fernández Kirchner, ya se vio obligada en una situación similar a utilizar vuelos "charter" en sus desplazamientos a Estados Unidos para evitar el posible embargo de su avión oficial Tango 1.
A pesar de la batería de iniciativas desplegadas por los acreedores en Estados Unidos para cobrar el dinero que consideran les corresponde recibir en virtud de los laudos, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico aseguran que las sentencias dictadas en primera instancia que reconocen los laudos "son susceptibles de recurso y todas ellas han sido apeladas". De hecho, España tiene pendiente un recurso ante el Tribunal Supremo de EE UU que, en principio, debería resolver sobre el asunto antes de finales de junio. De prosperar, añaden desde el Miteco, significaría que los laudos "no pueden ser ni reconocidos ni ejecutados en Estados Unidos". No obstante, los equipos jurídicos de los acreedores aseguran que se espera que el próximo 21 de mayo la Fiscalía General de Estados Unidos -el equivalente al Ministerio de Justicia- emita un dictamen que podría ser definitivo y favorable a sus intereses.