Aumenta la participación de mayores de 55 años en las carreras populares
- Las carreras populares dejan de ser cosa de jóvenes
- Alteración en el negocio del bienestar
- Cambio de mentalidad
- Entrenamiento de fuerza
- Perfil atractivo para gimnasios
Cada vez es más habitual encontrar en las líneas de salida a personas de más de 55 años que entrenan de forma regular, participan en pruebas deportivas y convierten el ejercicio en una herramienta para mejorar su salud y mantener su autonomía.
El fenómeno aparece reflejado en el informe Longevidad activa en España: Eventificación del fitness, fuerza en mayores de 55 y nuevas oportunidades para el sector, elaborado por el profesor de OBS Business School Eduardo Correa.
El estudio analiza cómo el envejecimiento de la población española está transformando el sector del deporte y el bienestar. Según el documento, las 40 principales carreras populares de España reunieron en 2025 a 791.080 participantes.
Las carreras populares dejan de ser cosa de jóvenes
El informe sostiene que las pruebas deportivas han dejado de ser un nicho reservado a atletas para convertirse en un fenómeno social y colectivo. En ese contexto, la presencia de personas sénior gana protagonismo.
La carrera con mayor participación fue la Rock’n’Roll Running Series Madrid, con 45.000 dorsales agotados, seguida de la San Silvestre Vallecana, con 42.000 corredores, y la Cursa El Corte Inglés de Barcelona, que reunió a 40.000 participantes.
También destacan el Maratón de Valencia, con 36.000 corredores, y las Carreras de la Mujer de Madrid y Barcelona, que sumaron otros 36.000 asistentes.
El documento, consultado por Confidencial Digital, subraya que estas competiciones mezclan perfiles muy distintos.
En ellas conviven corredores experimentados, debutantes, familias completas y cada vez más adultos mayores que buscan mantenerse activos. “Las carreras populares han dejado de ser un nicho deportivo para convertirse en un producto cultural de masas”, recoge el informe.
La investigación describe incluso escenas que hace apenas unos años parecían excepcionales: jubilados entrenando para completar una media maratón, mujeres de más de 60 años apuntándose a pruebas funcionales y personas que empiezan a correr después de la jubilación para combatir el sedentarismo.
Alteración en el negocio del bienestar
El auge de estas prácticas deportivas coincide con un fuerte envejecimiento demográfico en España. El informe recuerda que el país cuenta con 49,1 millones de habitantes y que el 20,4% supera los 65 años, mientras cerca del 35% tiene más de 55 años.
Ese cambio poblacional está alterando también el negocio del bienestar. El estudio sostiene que cada vez más personas no buscan únicamente “ir al gimnasio”, sino formar parte de una experiencia colectiva vinculada al deporte, la salud y la socialización.
La tendencia ha impulsado el crecimiento de eventos deportivos híbridos y nuevas modalidades como HYROX, una competición que combina carrera y ejercicios funcionales.
Según el informe, este formato ya ha abierto categorías específicas para mayores de 55 años en España, legitimando la competición funcional en franjas de edad que tradicionalmente habían quedado fuera del mercado deportivo.
Cambio de mentalidad
La investigación señala además que el deporte en edades avanzadas ya no está relacionado únicamente con la estética y la pérdida de peso. El objetivo principal pasa por la longevidad activa, la autonomía y la calidad de vida.
La Encuesta de Hábitos Deportivos 2024-2025 del Consejo Superior de Deportes, citada en el informe, revela que el 62,7% de los españoles mayores de 15 años practicó deporte en el último año, mientras el 25,5% asegura hacerlo a diario.
Entre las actividades que más crecen aparece el entrenamiento de fuerza. La musculación se ha colado ya entre las cinco modalidades más practicadas en España, junto a disciplinas como el senderismo, la natación y el ciclismo.
El documento explica que esta transformación responde a un cambio de mentalidad. Los usuarios mayores quieren mejorar movilidad, equilibrio y resistencia para seguir llevando una vida independiente. Por eso proliferan programas deportivos centrados en fuerza funcional, movilidad y prevención de caídas.
Entrenamiento de fuerza
Uno de los puntos centrales del informe es el papel del entrenamiento de fuerza en la población sénior. La investigación recoge evidencia científica que relaciona este tipo de ejercicio con una reducción del riesgo de mortalidad y una mejora de la autonomía funcional.
El estudio cita datos del American Council on Exercise según los cuales las personas que entrenan fuerza dos o más veces por semana presentan un 46% menos de riesgo de morir por cualquier causa, un 41% menos de riesgo de muerte cardiovascular y cerca de un 20% menos de riesgo de fallecer por cáncer.
La investigación también pone el foco en la sarcopenia, la pérdida progresiva de masa muscular asociada al envejecimiento. El informe señala que esta afección afecta al 10%-16% de los adultos mayores y advierte de que la actividad física reduce considerablemente el riesgo de padecerla.
El objetivo, sostiene el documento, ya no es lograr un físico estético, sino conservar capacidades cotidianas como subir escaleras, cargar bolsas o caminar largas distancias sin fatiga.
Perfil atractivo para gimnasios
El crecimiento del deporte entre mayores también está abriendo nuevas oportunidades económicas. El informe calcula que el mercado de los gimnasios en España mueve entre 1.650 y 2.600 millones de euros, según las metodologías utilizadas.
Además de las carreras populares, están creciendo sectores como el turismo de bienestar, los retiros deportivos intergeneracionales y los programas corporativos dirigidos a trabajadores mayores de 50 años.
El documento destaca que los adultos sénior representan un perfil especialmente atractivo para gimnasios y operadores deportivos por su fidelidad, capacidad adquisitiva y motivación creciente hacia el cuidado de la salud.
Según el análisis de OBS Business School, el futuro del sector pasa por crear espacios más inclusivos y menos orientados exclusivamente a jóvenes. Eso implica adaptar horarios, lenguaje, equipamiento y comunicación para un público que busca mantenerse activo y autónomo durante más tiempo.
El informe concluye que España dispone de condiciones favorables para liderar esta transformación gracias a su infraestructura deportiva, su clima y el envejecimiento progresivo de la población.

