Reos encuentran nueva forma de evadir bloqueo de señal celular en La Reforma
Delincuentes recluidos en La Reforma, el principal centro penal del país, en San Rafael de Alajuela, encontraron una nueva forma de burlar el bloqueo de señal celular y seguir dirigiendo, tras las rejas, los lucrativos modelos de estafas electrónicas.
Información en poder de agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), permitió identificar al menos dos métodos para evadir la aplicación Intacto, que fue diseñada en cooperación con las operadoras telefónicas, para restringir el uso de celulares dentro de los centros penitenciarios.
El primer método consiste en el uso de aplicaciones conocidas como GPS Fake, disponibles de forma gratuita en Google Play. Al ejecutar simultáneamente esas apps con Intacto, el usuario falsea su ubicación real y la reporta desde cualquier punto del país, o del mundo.
Como Intacto basa sus restricciones en la posición GPS, detecta la ubicación ficticia y no activa el bloqueo, lo que permite el uso pleno del dispositivo desde dentro del penal.
La segunda forma implica el empleo de dos teléfonos. El usuario instala Intacto en ambos equipos y, al iniciar sesión, usa el código de verificación enviado a su número principal para introducirlo en un segundo dispositivo.
Ese segundo teléfono debe permanecer encendido, con conexión a Internet y ubicado fuera de las instalaciones carcelarias. Mientras ese equipo reporte una ubicación externa válida, el sistema asume que la línea está fuera del perímetro restringido, lo que permite que el teléfono con la línea activa, que está en la prisión, haga llamadas sin activar los protocolos de bloqueo.
Para el abogado Adalid Medrano, especialista en delitos informáticos, era predecible que los criminales buscaran evadir los controles. Señaló que el sistema tenía “una debilidad estructural desde su diseño”, porque bloquear señal en un espacio geográfico “inevitablemente afecta a ciudadanos que viven o transitan cerca de dichos centros penales”.
Medrano cuestionó, además, la alternativa adoptada. Instalar una aplicación “puede parecer inocua desde las promesas gubernamentales, pero aceptar que un software capture datos de ubicación en segundo plano es, en sí mismo, una cesión de privacidad inaceptable para muchos”, afirmó.
El especialista advirtió que “el crimen organizado tiene recursos suficientes para burlarlo”, mientras los ciudadanos comunes cargan con las consecuencias. “Mientras no se fortalezcan los controles dentro de las cárceles, estas medidas van a seguir siendo insuficientes, porque los delincuentes siempre encontrarán cómo burlarlas, y al final son los ciudadanos quienes se quedan con las limitaciones”, concluyó.
Delito creciente
La estafa electrónica es el delito con mayor proyección de crecimiento en el país. Según datos del OIJ, entre 2024 y 2025 estos hechos delictivos pasaron de 7.095 a 10.027 respectivamente, un crecimiento del 41% de un periodo a otro.
La estafa informática ocupa el cuarto lugar entre los delitos más comunes, superada por el hurto, el robo y los timos. Estas últimas tres delincuencias reportaron 13.024, 11.716 y 11.615 casos durante el año pasado.
Michael Soto, director interino de la Policía Judicial, dijo en enero anterior que la situación “es muy preocupante, porque es un delito que ha venido creciendo muchísimo”, pese a las campañas preventivas de entidades financieras, medios de comunicación y el propio OIJ. “Lo cierto es que las personas siguen cayendo en este tipo de fraudes”, reiteró.
Soto apuntó, desde inicio de año, al uso de la inteligencia artificial para contener el incremento de casos durante este 2026. “He visto herramientas que tienen las entidades financieras relacionadas con inteligencia artificial que cuando se detecta algún movimiento anómalo, se bloquean las claves, los accesos y demás”.
El jefe policial advirtió que cualquier esfuerzo de las autoridades e instituciones financieras, para evitar los fraudes será en vano si los ciudadanos siguen confiando su información a desconocidos mediante llamadas, correos o WhatsApp. “Hay que preparar e insistir con las personas de no dar sus datos”, insistió Soto.